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jueves, 27 de noviembre de 2014

Relato erótico narrado "La Fantasía de Patricia" del libro "Sé que estás ahí" Irene Comendador

Buenas mis amores!!
Hoy os traigo una genial noticia, una pequeña sorpresa que me tiene muy entusiasmada. Aviso: SOLO PARA MAYORES DE EDAD 
Mi querido amigo Sergi Carles Folch de TODO JINGLES ha locutado uno de los relatos de mi libro erótico ilustrado “Sé que estás ahí”, en concreto el relato titulado “La Fantasía de Patricia”. Ya veis la voz que tiene, si alguien quiere contratar sus servicios para booktrailers, audiolibros, publicidad… no os lo penséis, son increíbles!
Con más ilusión que maña, hice este pequeño montaje para que podáis escuchar lo bien que ha quedado. Espero que os guste tanto como a mí; y para el que no tenga reparo en decorar sus redes sociales, le animo a compartirlo
¡Ha quedado aluciflipante y genialfástico!
(Recomiendo vasito de agua fría con el visionado )




sábado, 13 de septiembre de 2014

Ya la venta la antología “Santa Wiik: ¿Y si la Semana Santa no fuera tan santa?”




Nuestra antología más gamberra “Santa Wiik: ¿Y si la Semana Santa no fuera tan santa?”, coordinada por Athman M. Charles (con nueva portada incluida, obra de Karol Scandiu, y un relato extra), ya está a la venta en papel en Amazon por tan solo 5,98 €, ¡¡todo un regalo!!

Entre sus páginas encontraréis relatos irreverentes, crudos, desvergonzados, originales y muy divertidos, todos relacionados con la Semana Santa y sus tradiciones.

Sinopsis:
“Damos gracias al Señor… porque la mayoría de fiestas en España tienen un origen religioso. Como buenos creyentes, y porque las tradiciones, la muerte y la resurrección son tan emocionantes, un grupo de escritores de descarnada fe se han congregado para crear esta antología; autores procedentes de diferentes credos, estilos y temáticas que con sus trabajos han querido festejar la Semana Santa… a su manera. Sin cortapisas ni pudor. Sin ningún tipo de censura. Seas o no creyente, esta Santa Wiik te apasionará. Vivirás una segunda venida de Jesucristo y viajarás a universos paralelos donde los dioses son ajusticiados de nuevo en bucles infinitos. Hallarás seres celestiales, fanáticos de las tradiciones, leyendas hechas carne con personajes famosos, discusiones a causa de la fe (o por culpa de ella), ídolos de plástico, objetos litúrgicos imbuidos de oscuros poderes… y demás herejías que harán que no vuelvas a contemplar las celebraciones religiosas de la misma forma. O tal vez siempre las hayas imaginado así, y tu fe se vea reafirmada. Amén.”

Enlace de compra: 


martes, 22 de julio de 2014

"El amor jamás será digital" Por Daniel M. Givaudan



Aquí os traigo un texto que me ha gustado mucho de mi amigo Daniel M. Givaudan, escritorazo que tiene mucho que mostrar al mundo todavía.
Gracias por dejarme compartirlo con mis chic@s del blog ^^


 El amor jamás será digital
"El amor jamás será digital.
El amor, ese al que se le escriben poemas y no el que venden en centros comerciales los días de San Valentín.
El mismo que desgarra corazones. El que une países y separa mundos.
El que se habla, se escucha y se siente.
El que te hace volar con los pies en el suelo.
El que te hace creer, descreer, ilusionarte, desilusionarte, llorar y sonreír mientras las lágrimas anteriores aun no se han sacado en tus mejillas.
El mismo que convierte tus lágrimas saladas en dulces y te hace reír como un idiota.
El amor, el de Benedetti, el de Shakespeare y tantos otros sin renombre, pero que murieron de amor.
Porque el amor quema por dentro y sólo puede salir a través de la piel, los ojos, los labios, por los poros.
Por todo esto y por nada. El amor nunca será digital."



Podréis encontrar más sobre Daniel en su web:


viernes, 11 de julio de 2014

Presentación en Barcelona de la antología “ Family Nightmares”





Para todos los que no pudieron acudir a la pasada presentación de la antología “ Family Nightmares” en la librería Ediciones Gigamesh de Barcelona, aquí os dejo el vídeo que se grabó del evento, como comprobaréis fue muy divertida e interesante, espero que os guste, mis chic@s! 






Y aquí os dejo unas pocas fotos del evento, muchas gracias!!!









lunes, 14 de abril de 2014

"Santa Wiik", nueva antología GRATUITA en la que participo
































Buenos días mis amores, hoy estamos de celebración, ya podemos desvelar el secreto con el que os hemos estado picando la curiosidad la semana pasada ^^
Se trata de una nueva antología en la que participo junto con un grupo de autores que tienen un talento para quitarse el sombrero e invitarles a una mariscada por lo menos.

Os presento “Santa Wiik ¿Y si la Semana Santa no fuera tan Santa?”, publicada por La Pastilla Roja Ediciones, la coordinación de Athman M Charles Ath y con portada de Daniel Exposito Zafra, y como si todo esto fuese poco, además…
...
ES GRATUITA!!!!

Aquí pongo el enlace para que podáis descargarla, en él se explica claramente cómo hacerlo, pinchando en una de las dos opciones bajo la portada del libro que encontraréis a la derecha de la web.



Que disfrutéis de la lectura tanto como nosotros lo hicimos al escribir (^_^)

miércoles, 5 de marzo de 2014

Todo un mes de exposición de ilustradores de ESMATER




No os podéis perder esta cita, la grandiosa inauguración del comando ilustradores de la asociación ESMATER!! Será este próximo lunes 10 de marzo a las 20 h. en el CENTRO SOCIAL DE COVIBAR (RIVAS VACIAMADRID) (metro Rivas Urbanizaciones, linea 9)

Venga, venga que hay mucho bueno junto en este cartel!!

martes, 4 de marzo de 2014

III Evento ESMATER (22 de Marzo, Madrid)




¡¡NOTICIÓN DE LOS GRANDES!!
Por fin se hace pública esta maravillosa noticia, os presento el tercer evento de la asociación ESMATER, que será el día 22 de marzo en el hotel Los Madroños de Madrid; con charlas, coloquios y presentaciones durante más de cuatro horas; la presencia de más de cuarenta autores del panorama español y colaboradores de categoría.
Habrá regalos, sorteos y muchas sorpresas para los asistentes, ¡no os lo podéis perder!
Como veis en el cartel, es necesaria la confirmación debido al aforo limitado, así que a darse prisa, será el evento del año ^_^

Aquí os dejo el calendario con los horarios de las charlas programadas (pinchar imagen para ampliar): 



Y aquí la web de la asociación para más información: 


No olvidéis que es estrictamente necesaria la inscripción por mail para asistir, no os quedéis sin vuestra plaza! 

Y ahora, ¿nos vemos el día 22? 

miércoles, 26 de febrero de 2014

Uno de mis relatos convertido en audiorelato "Compañeras"

Hoy vengo más feliz que una perdiz el día de su primera comunión ^^ Resulta que mi querido amigo José González me dio una sorpresa inmensa, ha puesto audio y voz a uno de mis relatos, exactamente el que participó en la antología gratuita de terror que hace unos años organizó Alfonso Zamora.
Mi relato “Compañeras” es uno de los que más me gustan, y poder escucharlo, ver la historia de esa manera, con voz propia, con una narración excelente y una ambientación tan buena, es que me ha dejado sin palabras.
Aquí os dejo el audio gratuito para quien le apetezca pasar unos minutitos de miedo junto a mi protagonista Maya y la voz de este genial artista.



Y ahora un llamamiento, para todos los escritores que pasáis por aquí: si os gustaría oír a vuestros protagonistas y las historias que han salido de vuestra imaginación, contactar con José, quedaréis muy satisfechos con los resultados, os lo aseguro ^^


Muchas gracias por darme esta sorpresa, estoy toda feliz!

miércoles, 5 de febrero de 2014

"Esto es agua" de David Foster Wallace






El otro día me acordé de esto y quería compartirlo con todos vosotros, supongo que muchos ya lo conoceréis, para los que no, es una historia muy interesante. Se trata de  David Foster Wallace (uno de mis escritores favoritos), lo descubrí hace unos años gracias a mi amigo Jordi M. Novas (que también es uno de mis escritores favoritos, por cierto ^^) Y la historia es la siguiente: en el 2005 Wallace dio un discurso de graduación en la universidad de Kenyon College, la historia que cuenta fue tan jodidamente buena que se convirtió en un referente. Lo habré releído como unas mil veces (me levanta el ánimo)
Aquí os dejo un vídeo que han hecho con el discurso completo, seguro que os gusta ^^






Tan buen escritor era Wallace que en muchas universidades de EEUU han incluido como asignatura su estilo y su forma de escribir, algo que me parece alucinante.
Wallace impartió clases como profesor y hay en internet planings de sus clases, anécdotas de sus alumnos y demás historias recogidas en un pdf, que, para los que tengan curiosidad, es muy interesante.  

martes, 4 de febrero de 2014

Artículos interesantes ^^

La receta de la infelicidad: 13 hábitos de gente miserable
Un ejercicio de psicología inversa que puede parecer exagerado pero, ¿seguro que estás libre de todas las siguientes actitudes?


¿Por qué hay gente que actúa como si quisiera ser infeliz? Esta es la pregunta de la psicóloga y terapeuta familiar Cloe Madanes, que cree que "en ausencia de guerras y otras desgracias", algunas personas "se esfuerzan" por ser infelices. En un ejercicio de psicología inversa, (la que se usa con los niños cuando no quieren obedecer) nos da la "receta" para ser miserables. No la practiques en casa. 


1. Vive preocupado por el dinero
Perder tu trabajo o tu dinero es una preocupación propia de los tiempos de crisis. Ser prudente está bien, pero pensar constantemente en estos asuntos con seguridad te llevará a la depresión y tal vez al infarto. Lo mejor es que este miedo puede mantenerte para siempre en un trabajo que odias y así serás infinitamente menos feliz.


2. Practica el aburrimiento...
Cultiva el pensamiento de que la vida no es excitante, que no llegarás más lejos, que no esperan sorpresas ni aventuras y actúa en consecuencia (o sea, no actúes). Con un poco de suerte tú mismo te convertirás en aburrido y la gente te evitará, con lo que tendrás gran éxito en esto de ser infeliz.


3. ... y el sarcasmo
Asegúrate de que tienes una larga lista de críticas y exponlas siempre que puedas, sobre todo si logras hacerlo de una manera levemente hiriente. Quédate agusto y aplica tu negatividad en casi cualquier situación, es fácil: si alguien come huevos deja claro que no te gustan, etc. Desde lo más simple, funciona. Asegúrate también de criticar en voz alta todo aquello que goce de aceptación general, como la película que tus amigos adoran y cosas así. 


4. Crea una identidad negativa
Lleva tu negatividad más lejos y no te conformes con situaciones transitorias: convierte cualquier problema en una identidad. Si estás deprimido, preséntate como una "persona deprimida", si te sientes mal, "sé un enfermo". Si sientes sufres ansiedad en situaciones sociales conviértete en "una persona fóbica". Así la percepción negativa alcanzará la totalidad de tu ser. Esta etiqueta te permitirá estar siempre alerta, y así podrás evitar cualquier situación nueva que pueda generarte ansiedad, y con suerte te ´morirás´ de aburrimiento.


5. Desconfía de los demás
Atribuye malas intenciones a aquellos que te rodean. Deben ser falsos, actuar por interés,  por sentirse superiores, porque te quieren engañar o porque te tienen envidia. La lista de combinaciones es infinita, cualquier cosa con tal de no creer que la gente puede actuar movida por la bondad o el altruismo. Qué absurdo: el hombre es malo por naturaleza y quien diga lo contrario es un "hippie" ingenuo.


6. Pelea siempre que puedas
Esta es una genial manera de quedarse solo. Si tienes pareja, haz drama y comienza a quejarte, gritar o llorar por cualquier detalle. Sé agresivo, dañino y niega posteriormente que hayas hecho tal cosa. El trabajo, la calle, o en medio del tránsito también son excelentes situaciones para poner este comportamiento en práctica.


7. Practica la ingratitud
Varios estudios muestran que quien sabe dar las gracias es más feliz, así que nunca lo hagas. La vida es sufrimiento y luego nos morimos, así que ¿por qué estar agradecido? Cuidado, tus familiares y amigos pueden sabotear este plan recordándote que deberías dar las gracias por lo que tienes o estarles a ellos agradecidos. Ante esto, responde cómo de imperfecto es todo aquello por lo que supuestamente estar agradecido y haz una lista de defectos.


8. Encuentra una pareja...a la que transformar
Busca alguien con un defecto grave y trata de cambiarlo (puede ser alcohólico, jugador, sociópata...). Convéncete de que lograrás mejorarlo o curar su "enfermedad". Niega cualquier posible evidencia de que esto nunca ocurrirá y sigue firme en tu idea.


9. Culpa a tus padres
Si todo falla, la culpa es de tus padres. Culpar a otros es un arte en la ruta hacia la infelicidad. Y qué mejor que tus padres, que son los que te hicieron quien eres. Elude toda culpa y atribúyesela a los otros, pues así cualquier posibilidad de mejora y paz interior se disipan.


10. Celebraciones y placeres son una tontería
Celebrar placeres como la música, el vino o la gastronomía es de personas frívolas. Recuérdate todo lo que puedas que el mundo está lleno de injusticias, pobreza, muerte y devastación. La belleza de la naturaleza, con sus atardeceres y paseos por la playa son solo tonterías, así como las convenciones sociales, las reuniones de familia y amigos y en general, la alegría de vivir.


11. Hagas lo que hagas, saca beneficio
Piensa qué puedes sacar de determinada situación y actúa siempre buscando algún beneficio. No nos engañemos, quien no se aprovecha es porque no puede ¿verdad? Y claro, no lleves a cabo ninguna actividad de caridad o ayudes a alguien por puro altruísmo. Diversos estudios muestran que estas actitudes dejan un sentido de gran bienestar, así que evítalas.


12. Glorifica (o demoniza) el pasado
Cualquier tiempo pasado fue mejor y el presente es una decepción. Concéntrate en cómo en el tiempo de tu infancia todo era más tranquilo, no había el crimen de hoy en día, la gente se portaba mejor, etc. Antes de casarte la vida era una fiesta y ahora estás encerrado en esta vida deprimente. Por ahí va el ejercicio. También es útil demonizar el pasado: naciste en el lugar equivocado, tienes varios traumas y situaciones terribles que recordar, siempre.



13. Quéjate. Quéjate mucho
Rumia los pensamientos negativos y exprésalos constantemente. haz que se apoderen de tu día a día y con suerte llegarás a ser insoportable.  Así te aislarás socialmente, la llave de la infelicidad.


domingo, 2 de febrero de 2014

Un poco de risa no viene mal **




No solemos (nadie) mirar las condiciones legales cuando nos damos de alta en un servicio de Internet, y así nos pasa, que podrían poner en el contrato que matarán a nuestro cerdo vietnamita y nos quedaríamos tan panchos.
Y por si no creéis mis palabras, mirad la troleada que ha creado Tumblr, donde ponen términos tan elocuentes y tronchantes como este:

“Vamos a eliminar todos los blogs de ‘anime’. Si escribes sobre marxismo, también te eliminaremos. Si tienes más de 12 borradores, date por eliminado. Si tu URL tiene un guión, definitivamente vamos a eliminarte. La mayor parte de la gente que se llama Josh será eliminada y que nos muramos ahora mismo si no es eliminado todo aquel que ‘rebloguee’ la foto esa de un niño sirio entre sus padres. Era un ‘fake’, salido de una sesión de fotos. Imbéciles. Eliminaremos a todo el que sea fan de Doctor Who y todo el que se burle de la gente a la que le gusta el Doctor Who. Te eliminaremos porque no nos gusta cómo nos estás mirando ahora mismo. Todos los demás podéis quedaros, pero vamos a ‘hackear’ vuestras cámaras web y venderemos las imágenes a los soviéticos”. Palabra de Tumblr.”

Para más info, os dejo el enlace a la noticia completa, yo he estado más de un cuarto de hora tirada en el suelo y con dolor de tripa por las carcajadas jajaja


jueves, 30 de enero de 2014

"I´m here" por Diego Cambre



Hoy os traigo una curiosidad, sé que os gustará ^^
Hace unos días le enseñé a mi amigo Diego Cambre el corto “I´m here” del director Spike Jonze (tenéis que verlo, por cierto)
Como le gustó, quiso hacerle un homenaje dibujando a los protagonistas de la historia, y como es más bonito que todas las cosas, me dedicó el dibujo.
Muchísimas gracias Diego, eres un solete!!!
Aquí os dejo su página para deleite de los amantes de la ilustración, no tiene desperdicio el talento de este artista!


Y aquí el enlace a la primera parte del corto, está en tres partes y solo dura media hora, pero merece la pena verlo ;)


jueves, 12 de septiembre de 2013

Pesadillas....





Buenas mis chic@s, hoy quería compartir con vosotros algo que me pasó el otro día, y lo haré a modo de semi relato, fue una horrible pesadilla que tuve, creo que mi mente a veces me quiere muy poco y me regala este tipo de sufrimientos así sin motivos. Al menos, espero que os paséis un rato entretenido con mis sufrimientos inconscientes jajaja (La historia es fuertecita, pero recordad que solo fue un sueño)


El sueño empezaba, o al menos es lo que recuerdo primero, en un patio amplio y antiguo, podría tratarse del jardín central mal cuidado de una iglesia o catedral. No tenía mucha vegetación y las paredes que me rodeaban mostraban el maltrato de los siglos; la edificación era muy arcaica, pero a su vez tenía ese halo de hermosura que muestran los monumentos históricos. En el centro del patio había unas columnas circulares, aunque su altura no sobrepasaba mi cabeza. Yo estaba sentada sobre uno de los bancos de piedra junto a estas mini pilastras, leyendo algún libro del que no recuerdo el nombre ni contenido. Dentro de mi sueño no era consciente de estar acompañada por conocidos, pero notaba la presencia de otras personas a mi alrededor, quizás, turistas con cámara en mano disfrutando de la arquitectura.
De repente, una especie de soplo de aire me movió el pelo, fue corto en duración pero muy intenso; al levantar la vista y por uno de los muchos huecos en forma de arcos de la pared, entró un vendaval de más intensidad pero con la misma escasa duración, acompañado de un sonido atronador que me hizo tirar al suelo el libro que portaba en las manos.
Asustada y con el pánico de que se volviera a repetir, me puse en guardia; en esta ocasión estuvo a punto de tirarme del lugar donde estaba sentada, por lo que miré fijamente al cielo entre los marcos de los ventanales enormes sin cristales, esperando que se repitiera.
No tardó en llegar otro de los ataques, el sonido fue insoportable, el viento soplaba con tanta fuerza que tuve que agarrarme a una de las columnas a mi lado, cerrando los ojos y rezando para que terminara pronto.
Los gritos de la gente se amortiguaban con el estrépito que profesaba aquella cosa extraña que nos atacaba sin compasión.
No fue hasta la sexta ráfaga, que decidí buscar un refugio para protegerme, puesto que mis brazos no soportaban el dolor que me ocasionaba estar agarrada tan fuerte a la piedra. Esperaría que el aire me diera su pequeña tregua y correría hasta la seguridad del interior de la iglesia.
Pero justo cuando me levanté para correr, me di cuenta que de los muros de grandes rocas caían pequeños trozos y restos de polvo. La pared no aguantaría mucho más tiempo.
En esos momentos recordé (así, por arte de magia) que tenía a tres personas muy queridas dentro del edificio. (No diré nombres, pero os aseguro que estaba muerta de miedo)
No sé cómo, pero conseguí llegar hasta la entrada trasera del templo. En una habitación muy pequeña pero de techos altos, estaban dos de ellos, arrinconados contra la pared y abrazados entre sí, esperando que los sonidos de la “bestia” huracanada terminaran.
Miré de reojo al exterior y como había predicho, las paredes empezaron a derrumbarse, cayendo trozos enormes contra el suelo, estallando en millones de fragmentos y convirtiendo el lugar en una nube de polvo, arrastrada cada pocos segundos por las embestidas de aquel viento del demonio.
Me centré en aquellas dos personas que amaba y al mirar al techo de la sala, noté que estaba a punto de venirse abajo, sobre sus cabezas.
Grité a todo pulmón, compitiendo con el chillido del atacante invisible de aire. Entré en la habitación y agarré del brazo a uno de ellos, tirando con fuerza para sacarlos al patio y buscar un lugar seguro donde cobijarnos.
El que no estaba sujeto a mi brazo salió corriendo y se metió bajo tierra, una especie de hueco grande que sobresalía del suelo y hacía las veces de alcantarilla. ¡Genial! Pensé. Ahí estaremos a salvo hasta que pase toda esta locura.
Pero justo cuando llegaba a la salida, un trozo de tejado se derrumbaba sobre nosotros, impactando en el centro de la cabeza de mi acompañante y clavándose con fuerza en su cráneo.
Instintivamente, llegué a sujetarla por debajo de los brazos, antes de que su cuerpo tocara el suelo, y tres pasos más tarde, los dos caímos sobre la tierra y los cascotes. Sus ojos estaban en blanco, la expresión de su rostro había perdido todo el color y de la herida salía un chorro rojizo y abundante de sangre. Estaba muriéndose entre mis brazos, estaba perdiendo a una de las personas más importantes de mi vida.
Yo gritaba y gritaba, pero nadie podía oírme. De repente, apareció en mi campo visual la tercera persona que me había acompañado ese día. Fuera, en el patio, ayudaba a una anciana a levantarse del suelo, mientras que los dos eran atacados por una de aquellas violentas torvas de aire endemoniado. El ruido silbante esta vez no cesó tras el ataque y mi garganta se quedó seca y sin sonido alguno, seguía gritando para que me oyera pero estaba afónica.
La impotencia de no poder pedir ayuda a mi ser querido, el miedo de haber perdido a alguien a quien amaba tanto, y la incertidumbre de no saber si saldríamos de allí con vida, me estaban matando.
Mientras lloraba solo podía pensar en una cosa: “deja de mirar por un momento a esa anciana y fíjate en mí, estoy aquí y necesito que sigas vivo. Se ha muerto, ella se ha muerto entre mis brazos.”



Y ahí me he despertado, cubierta de sudor y con los ojos encharcados, el corazón me latía a mil por hora y he tenido que lavarme la cara con agua fría para comprender que solo había sido una pesadilla. Pero os diré algo, mi subconsciente me odia a muerte. 

viernes, 30 de agosto de 2013

Neil Hilborn - "OCD" (¡Imprescindible ver esta obra de arte!)








Neil Hilborn - "OCD"

Neil Hilborn recitando su poema en las Finales Individuales del Certamen de Poesía Regional de Rustbelt, 2013.

La primera vez que la vi…

Todo en mi cabeza se silenció

Todos los ticks, las imágenes constantes desaparecieron.
Cuando tienes trastorno obsesivo compulsivo en realidad no tienes momentos callados.

Incluso en la cama estoy pensando:

¿Cerré las puertas? Sí

¿Me lavé las manos? Sí

¿Cerré las puertas? Sí

¿Me lavé las manos? Sí

Pero cuando la vi, la única cosa en la que pude pensar fue en la curva de la horquilla de sus labios.

O la pestaña en su mejilla

La pestaña en su mejilla

La pestaña en su mejilla.

Sabía que debía hablar con ella

La invité a salir seis veces en treinta segundos.

Ella dijo que sí después de la tercera,

pero ninguna de las veces que pregunté se sintió bien así que tenía que seguir haciéndolo.

En nuestra primera cita,

pasé más tiempo organizando mi comida por colores de lo que pasé comiéndola o hablando con ella.

Pero le encantó.

Le encantaba que tuviera que besarla para despedirme 16 veces, o 24 si era miércoles.

Le encantaba que me tomaba todo el tiempo caminar hacia casa porque había muchas grietas en la banqueta.

Cuando nos mudamos juntos ella dijo que se sentía segura,

como si nadie nos fuera a robar porque definitivamente había cerrado la puerta 18 veces.

Yo siempre veía su boca cuando hablaba

Cuando hablaba

Cuando hablaba

Cuando hablaba

Cuando hablaba;

Cuando me dijo que me amaba, su boca se curveaba hacia arriba en los bordes.

En la noche ella se acostaba en la cama y me veía apagar todas las luces, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas.

Ella cerraba los ojos y se imaginaba que los días y las noches pasaban frente a ella.

Algunas mañanas empezaba a besarla para despedirme y ella sólo se iba porque estaba haciéndola llegar tarde al trabajo.

Cuando me detenía en las grietas de la banqueta ella seguía caminando.

Cuando me decía que me amaba su boca era una línea recta.

Me dijo que estaba tomando mucho de su tiempo.

La semana pasada empezó a dormir en casa de su madre.

Me dijo que nunca debió dejarme apegarme tanto a ella; que todo esto fue un error,

pero… ¡¿Cómo podría ser un error que no tenga que lavarme las manos después de tocarla?!

El amor no es un error y me está matando que ella pueda salirse de esto y yo no.

No puedo

No puedo salir y encontrar a alguien nuevo porque siempre pienso en ella.

Usualmente, cuando me obsesiono con algo, veo gérmenes escabulléndose en mi piel.

Me veo a mí mismo siendo atropellado por una infinita línea de coches.

Y ella fue la primera cosa hermosa en la que alguna vez me he estancado.

Quiero despertar todas las mañanas pensando en la manera en la que agarra el volante.

Cómo mueve las manijas de la regadera como si estuviera abriendo una caja fuerte.

En cómo sopla las velas

cómo sopla las velas

cómo sopla las velas

cómo sopla las velas

cómo sopla…

Ahora sólo pienso en quién más está besándola.

No puedo respirar porque él sólo la besa una vez­– ¡No le importa si es perfecto!

La quiero de regreso tanto que…

Dejo la puerta sin cerrar.

Dejo las luces prendidas.


martes, 30 de julio de 2013

Información interesante para escritores y editoriales

Hola chic@s, os vengo a presentar a Sergi y su proyecto, creo que deberíais ver este vídeo, además de echaros unas risas, ofrece un trabajo genial para la audición de vídeos y demás.
Es interesante tanto para escritores como para las editoriales que haya por aquí, os recomiendo echarle un ojo. Pensad en si alguna vez necesitáis un vídeobook trailer para una novela, o la publicidad de cualquier cosa que os interese darle un toque profesional.
TodoJingles además de ser un encanto de personas, se lo curran de lo lindo, son muy profesionales y tienen precios asequibles.
Un besote, compañeros!

Aquí os podéis poner en contacto con ellos: http://www.todojingles.com/


sábado, 19 de enero de 2013

Calendario 2013 de escritoras. "Belleza en las letras"



Aquí os presento el calendario 2013 que han creado CalaveraDiablo y Athnecdotario Incoherente, titulado "Belleza en las Letras" donde doce mujeres (entre las que me incluyo) han dado imagen a los doce meses del año envueltas entre libros y buena literatura.
Espero que os guste, a mí me ha encantado el resultado y participar en este proyecto tan divertido.
(Podéis verlas a gran tamaño pinchando en las fotos)

















































































































































































































































lunes, 29 de octubre de 2012

Microrrelato. Una amistad muy particular






Una amistad muy particular



— ¿Desde cuándo los vampiros se cepillan los colmillos? ¿Acaso os preocupan las caries?
— Muy graciosa. Si pudiera alimentarme de gente honesta, buena y de “alta sociedad” como tú, posiblemente no tendría este sabor de boca. El último llevaba meses sin ver el agua y el jabón.
— Que asco, mejor ahórrate los detalles.
— No todos tenemos la “suerte” de podernos alimentar como tú lo haces. Todavía estoy perplejo de cómo surgió nuestra amistad. A cualquiera le resultaría gracioso.
— Mi condición es exclusiva, y tampoco es que sea de las mejores, tiene sus pegas.
— ¿Pegas? Con lo bien que vives… la cosa es quejarse.
— ¿Tú crees? No puedo saborear cosas buenas, ni oler esencias deliciosas, no puedo follar y sentir placer con nadie ni nada. Hasta tengo prohibido tener deseos. En algo nos parecemos, tampoco puedo dormir y soñar.
— Ohhh… pobre Ángel Caído, que dura es su vida. Si no me llego a comer a tu último trabajo, aquel asesino degenerado, ahora estaríamos destripándonos mutuamente. La vida es insólita.
— Absurda, diría yo. Vamos, acerquémonos un poco al sol, también es mi hora de comer.
— Después del almuerzo podríamos tener sexo juntos, yo no soy humano, conmigo sí que puedes.
— ¿Y perder mis alas? Ni de coña. Terminaría siendo tu postre.

domingo, 30 de septiembre de 2012

A ver dónde lo coloco









A ver dónde lo coloco



Me acabo de sacar un moco, lo miro, lo remiro, da un poco de asco aunque sea mío. Me acuerdo de mi madre y su constante fobia a los pañuelos de papel, miro de nuevo el moco y ahora parece más grande, él también me mira a mí. Busco a mi alrededor sin decir nada, intento disimularlo entre la mano sin que toque mi palma, pero sé que está ahí y me está sacando de quicio, él me dice que yo le he sacado primero. Sí, ahora me habla, creo que ya sabe lo que es el oxigeno y está convirtiéndose en organismo. No quiere morir, veo su miedo y me siento culpable, pero debe entenderlo, si molesta se le desecha, pero sigo sin ver dónde colocarlo. Me acuerdo ahora de mi hermano, me miro la suela de la zapatilla, no me parece correcto pisarlo después de lo que está sufriendo, pronto morirá por la pérdida de fluidos o porque se quede reseco como un higo. Si lo coloco ahí sé que terminará esparcido por la acera, y creo que es una muerte muy poco bella. Terminará como un borrón negro que con el paso de la gente se extinguirá y ya nada de él quedará para la posteridad. Intento dejar de pensar un rato en el moco pero me sigue mirando y captando mi atención, me quema en el dedo y eso que ya está frío, poco a poco languidece, ya no tiembla, solo está ausente. Da un último suspiro y frente a mis narices aparece una mano desconocida que sujeta una tela impolutamente blanca, así, sin más, frente a mis hocicos. Sigo el recorrido de la muñeca, del brazo, del hombro hasta llegar a la cara de un joven sentado a mi lado en la parada del autobús, me sonríe y yo le sonrío, me mira y yo le miro. Creo que me acabo de enamorar y pienso en dejar el moco caer al suelo, pero el cabrón no se despega de mi dedo. El chaval de ojos verdes, pero no verdes color moco si no  mucho más oscuros, me dice que se llama Fermín y zarandea el pañuelo para que lo coja. Al final desisto y le hago caso. Introduzco a mi pequeño amigo entre el mullido colchón de florecillas bordadas y veo las iniciales “F.S.” en una esquina del trapito. No se lo devuelvo, solo le miro de nuevo y le digo que mañana a la misma hora se lo traeré limpio. Es hora de irme, el autobús ha llegado. Curiosamente, y contra todo pronostico, Fermín se levanta tras de mí y vuelvo a sacar el pañuelo de mi bolsillo, pensando que quizás sí que quiera recuperarlo de inmediato. Pero me agarra del brazo y me dice al oído: “Tal vez tenga que asegurarme de que lo lavas con cariño”

martes, 25 de septiembre de 2012

Relato recomendado: "El amor es ciego" de Boris Vian



Imagen: Boris Vian
(1920 - 1959)

***

BORIS VIAN - EL AMOR ES CIEGO
- de su recopilación de cuentos "El Lobo-Hombre" -

( 1949 )


1

El cinco de agosto, a las ocho, la niebla cubría la ciudad. Liviana, en absoluto estorbaba la respiración y se presentaba bajo apariencia singularmente opaca. Parecía, por otra parte, teñida de azul con verdadera intensidad.
Fue cayendo en capas paralelas. Al principio cabrilleaba a veinticinco centímetros del suelo, y los caminantes no podían verse los pies. Una mujer que vivía en el número 22 de la Rue Saint-Braquemart, dejó caer la llave en el momento de entrar en su casa, y no la podía encontrar. Seis personas, entre las que se contaba un bebé, acudieron en su ayuda. Entretanto, a la segunda capa le dio por caer. Y se pudo encontrar la llave, pero no al bebé que había tomado las de villadiego al amparo del meteoro, impaciente por escapar del biberón, sentar cabeza y conocer los serenos placeres del matrimonio. Mil trescientas sesenta y dos llaves, y catorce perros, se extraviaron de tal manera durante la primera mañana. Cansados de vigilar en vano sus flotadores, los pescadores se volvieron majaretas y se fueron a cazar.
La niebla se hacinaba en densidades considerables en la parte baja de las calles en pendiente y en las hondonadas. Formaba alargadas flechas y se colaba por las alcantarillas y los pozos de ventilación. Así invadió los túneles del metro, que dejó de funcionar cuando la lechosa marca alcanzó el nivel de los semáforos. Pero en aquel mismo momento, la tercera capa acababa de descolgarse y, en el exterior, de rodillas para abajo todo era blanquecina oscuridad.
Los de los barrios altos, creyéndose favorecidos, se burlaban de los de las orillas del río. Mas al cabo de una semana todos estaban reconciliados y podían golpearse del mismo modo contra los respectivos muebles de las respectivas habitaciones. La niebla había llegado por entonces hasta el copete de las edificaciones más elevadas. Y si el cimbanillo de la torre fue lo último en desaparecer, el irresistible empuje de la creciente y opaca marca acabó a fin de cuentas por sumergirlo del todo.

2

Orvert Latuile despertó el trece de agosto después de una dormida de trescientas horas. Como saliese de una cogorza de las buenas en un primer momento temió haberse quedado ciego. Con ello no habría hecho más que rendir homenaje a los innumerables alcoholes que se le habían servido. Tal vez fuese simplemente de noche, pero, en cualquier caso, de una manera distinta. Con los ojos abiertos, sentía la impresión que se experimenta cuando el rayo de luz de una bombilla viene a dar sobre los párpados cerrados. Con mano torpe, buscó el interruptor de la radio. Emitía, pero el informativo sólo lo esclareció hasta cierto punto.
Sin tomar en cuenta los agudos comentarios del locutor, Orvert Latuile reflexionó, se rascó el ombligo y notó, oliéndose la uña a continuación, que necesitaba un baño. Pero el amparo de aquella calígine caída sobre todas las cosas como el manto de Noé sobre Noé, como la miseria sobre el mísero mundo, como el velo de Tanit sobre Salambó o como un gato sobre un violín, le hizo colegir la inutilidad de semejante esfuerzo. Además, la tal niebla tenía un dulce aroma a albaricoque tísico que debía contrarrestar las emanaciones personales. Y por añadidura, el sonido se portaba bien y, al envolverse en aquella guata, los ruidos adquirían una curiosa resonancia, blanca y clara como la voz de una soprano lírica cuyo paladar, hundido en una desgraciada caída sobre la esteva de un arado, hubiera sido reemplazado por una prótesis de plata forjada.
Para empezar, Orvert decidió prescindir de todos los problemas y actuar como si nada ocurriese. En consecuencia, se vistió sin dificultad, pues sus indumentos estaban colocados cada uno en su sitio: es decir, unos sobre las sillas, otros debajo de la cama, los calcetines dentro de los zapatos, y éstos, el uno en el interior de un jarrón y el otro calzando el orinal.
—Dios mío -dijo para sí—, qué cosa extraña esta calina.
Reflexión sin gran originalidad que le salvó del ditirambo, del simple entusiasmo, de la tristeza y de la melancolía negra, colocando el fenómeno en la categoría de las cosas sencillamente constatadas. Pero acostumbrándose paulatinamente a lo inhabitual, se fue animando poco a poco hasta el punto de decidirse a encarar determinadas experiencias muy humanas.
—Bajo hasta casa de la portera—-se dijo— dejándome la bragueta abierta. Así comprobaremos si en realidad hay niebla, o si se trata de mis ojos.
Como es natural, el espíritu cartesiano de todo francés le induce a dudar de la existencia de cualquier calígine opaca, incluso si es tan tupida como para nublar la vista. Y no es lo que pueda decir la radio lo que vaya a decidir la aceptación de lo chocante. La radio no dice más que majaderías.
—Me la saco—dijo Orvert— y bajo como si nada.
En efecto, se la sacó y bajó como si nada. Por primera vez en su vida advirtió el chasquido del primer escalón, el temblor del segundo, el grillar del cuarto, el carrasqueo del séptimo, el susurrar del décimo, el chichear del décimo cuarto, las sacudidas del décimo séptimo, el bisbiseo del vigésimo segundo y el abejorreo del pasamanos de latón, desatornillado de su sustentáculo terminal.
Se cruzó con alguien que subía aplastándose contra la pared.
—¿Quién va?—dijo, deteniéndose.
—¡Lerond! —respondió el señor Lerond, el inquilino de enfrente.
—Buenos días —dijo Orvert-. Aquí Latuile.
Al tenderle la mano, encontró cierta cosa rígida que soltó con asombro.
Lerond emitió una risita embarazada.
—Perdone —dijo—, pero no se ve nada, y esta neblina es endemoniadamente calurosa.
—Cierto —asintió Orvert.
Pensando en su desabotonada bragueta, se avergonzó de constatar que Lerond había tenido la misma idea que él.
—Bueno, hasta la vista —dijo Lerond.
—Hasta la vista —contestó Latuile, desabrochando solapadamente la hebilla de su cinturón.
Cuando el pantalón le hubo caído sobre los pies, se lo quitó, arrojándolo a continuación por el hueco de la escalera. Ciertamente, aquella calina era tan agobiante como una pichona enamorada. Y si Lerond se paseaba con su mancebía al aire ¿por qué tenía Orvert que continuar a medio vestir... ? O todo o nada.
Chaqueta y camisa volaban poco después. Decidió conservar los zapatos.
Al llegar al final de la escalera, golpeó con delicadeza en el cristal de la portería.
—¡Adelante! —respondió la voz de la portera.
-¿Hay cartas para mí? -preguntó Orvert.
—¡Oh, señor Latuile! —se desternilló de risa la gruesa mujer-. ¡Siempre con sus chascarrillos ... ! ¿Y qué, bien dormido ya ... ? No quise molestarle, pero tendría que haber visto los primeros días de niebla... Todo el mundo parecía fuera de sí. En cambio, ahora... Bueno, digamos que a todo se acostumbra uno...
Por el Poderoso perfume que lograba franquear la lacticinosa barrera, Orvert reconoció que se acercaba a él.
—Solamente a la hora del cocido no resulta demasiado cómodo —prosiguió ella—. Pero no deja de ser divertida la nieblecita... Casi se podría decir que alimenta. Como usted sabe, yo como bastante bien... Pues bueno, desde hace tres días, con un vaso de agua y un trozo de pan me basta.
—Va a adelgazar —observó Orvert.
—¡Ja, ja, ja! —cacareó la portera con su risa parecida a un saco de nueces cayendo por la escalera desde el sexto piso—. Compruébelo por sí mismo, señor Latuile. Nunca me había sentido tan en forma. Incluso los melones se me están volviendo a poner en su sitio... Compruébelo, compruébelo por sí mismo...
—Esto..., yo... —dijo Orvert.
—Palpe, palpe, le digo que palpe.
Y cogiendo la mano del sentenciado, la colocó sobre el remate de uno de los melones en cuestión.
—¡Asombroso! —constató Latude.
—Y eso que tengo cuarenta y dos años —informó la portera—. ¿Eh? ¿Quién lo diría? ¡Ah ... ! y es que las que son como yo, un poquito gruesas por donde es debido, tienen esa ventaja...
—¡Pero por todos los santos! —Exclamó Orvert asombrado—, ¡Está usted desnuda...!
—¡Claro! ¡Lo mismo que usted! —replicó ella.
—Cierto —musitó Orvert para sí—. Brillante idea he tenido.
—Han dicho los del arradio —prosiguió la portera—, que se trata de un aerosol cafronisíaco.
—¡Ah ... !—-dijo Latuile.
Con la respiración entrecortada, la portera buscaba contacto. Por un instante, el hombre tuvo la sensación de que la dichosa calina le permitiría escamotearse.
—Escuche, por favor, señora Panuche —le imploró—. No somos animales. Aunque se trate de un aerosol afrodisíaco hay que comportarse con mesura.
—¡Oh, oh! —se limitó a decir la señora Panuche con voz jadeante, mientras se servía de las manos con precisión nada mesurada.
—¡Está bien! -dijo finalmente Orvert con dignidad—. Arrégleselas como pueda. Yo no quiero saber nada.
—Oiga —murmuró la portera sin perder su presencia de ánimo—, el señor Lerond es mucho más amable que usted. Con usted, según parece, es una quien tiene que hacerlo todo.
—Escuche —le dijo Latuile—. Acabo de despertarme hoy. Por lo tanto, me falta entrenamiento.
—Descuide, le enseñaré —aseguró la portera.
A continuación ocurrieron cosas sobre las que será mejor echar el piadoso manto de este desdichado mundo como sobre las miserias de Noé, de Salambó y el velo de Tanit en la encerrona.
Orvert salió muy vivaracho de la portería. Una vez en la calle aguzó el oído. En efecto, se echaba en falta el ruido de los automóviles. Pero, en su defecto, se dejaban oír innumerables canciones. Y las risas chisporroteaban por todas partes.
Un poco aturdido, se adentró algunos pasos en la calzada. Sus oídos no estaban acostumbrados a un horizonte sonoro de tal profundidad y se sentía un algo extraviado. De repente se percató de que estaba pensando en voz alta.
—¡Dios mío! —decía—. ¡Una niebla afrodisíaca!
Como se puede ver, sus reflexiones sobre el particular habían progresado poco. Pero es preciso ponerse en el lugar de un hombre que duerme durante once días y que despierta en medio de una oscuridad total, complicada además por una especie de generalizado y licencioso envenenamiento, para constatar que su obesa y ruinosa portera se ha transformado en una valquiria de senos puntiagudos y abundantes, en una ávida Circe en su antro de placeres imprevistos.
—¡Caramba! —dijo todavía Orvert para precisar algo más su pensamiento.
Y dándose cuenta de repente de que estaba a pie firme en la misma mitad de la calle, sintió miedo y retrocedió hasta la altura del muro, bajo cuya cornisa caminó a lo largo de un centenar de metros. A esa distancia se encontraba la panadería. Como una dietética estrictamente aplicada le constreñía a consumir algún alimento después de cualquier esfuerzo físico notorio, entró en ella para procurarse un panecillo.
Una gran algazara parecía reinar dentro del establecimiento.
Orvert era hombre de pocos prejuicios. Pero cuando comprendió lo que exigía la panadera de cada cliente y el panadero de cada clienta, sintió cómo se le erizaban los cabellos en la cabeza.
—¡Por todos los diablos! ¡Si le doy un pan de dos libras —estaba diciendo aquélla— tengo derecho a exigir de usted un formato equivalente!
—Pero señora... —protestaba la aguda voz de un viejecillo en quien Latuile reconoció al señor Curepipe, anciano organista de la iglesia del muelle— pero señora...
—¡Y usted es el que toca el órgano de tubos! —exclamó la panadera.
El señor Curepipc se enfadó.
—¡Ya le enseñaré yo a reírse de mi órgano! —dijo amenazadoramente dirigiéndose con paso apresurado hacia la salida, pero ante ésta estaba Latuile, a quien el choque cortó la respiración.
—¡El siguiente!—ladró la panadera.
—Quisiera un pan... —dijo Orvert con esfuerzo, dándose masaje en el estómago.
—¡Un pan de cuatro libras para el señor Latuile!—vociferó la expendedora.
—No, no...—gimió Orvert—. Apenas un panecillo...
— ¡Grosero! —le espetó la tahonera.
Quien, dirigiéndose a su marido, dijo a continuación:
—¡Oye, Lucien, ocúpate de éste! ¡Así aprenderá lo que es bueno!
Los cabellos se le volvieron a erizar a Orvert sobre la cabeza. Y al emprender la huida a toda pastilla, fue a darse de lleno contra la luna del escaparate, que resistió.
Recorriéndola por completo, consiguió salir finalmente. En la panadería la orgía continuaba. El aprendiz se ocupaba de los niños.
—¡En fin, caramba!— refunfuñaba Orvert en la acera—. ¿Qué pasa? ¿Y si a uno le gusta elegir, qué? ¡Pues menuda boca de horno ha de tener la tal panadera...!
A continuación le vino a la cabeza la repostería cercana al puente. La dependienta tenía diecisiete años, la boquita de piñón y un coqueto delantalillo estampado... Quizá en aquel momento no llevase más que el delantalillo...
Sin pensarlo dos veces, partió a grandes zancadas hacia dicho establecimiento. En tres ocasiones al menos tropezó con amasijos de cuerpos entrelazados de los que ni siquiera le interesó detenerse a descubrir las respectivas composiciones. Pero, en uno de los casos, el conglomerado, como mínimo, se componía de cinco palmitos.
-¡Roma! -se limitó a farfullar-. Quo Vadis? ¡Fabiola! Et cum spiritu tuo!, ¡Las orgías!, ¡Oh!
Había cosechado de su contacto con la luna del escaparate un chichón de los mejor puestos y se frotaba la cabeza. Lo que no le impedía precipitar la marcha, pues determinada presencia que participaba de su persona, pero que le precedía a mucha distancia, le incitaba a llegar a la meta lo antes posible.
Cuando creyó que ya se acercaba al objetivo, optó por caminar junto a las fachadas de las casas para guiarse por el tacto. Por el redondo disco de contrachapado sujeto con pernos, que mantenía en su sitio una de las rajadas cristaleras pudo reconocer el establecimiento del anticuario. Dos números más allá, la repostería.
De repente topó con todo el cuerpo con otro que, inmóvil, le daba la espalda. Sin que pudiera evitarlo, se le escapó un grito.
—¡No empuje! —le respondió una voz profunda—. Y apresúrese a separar esa cosa de mis posaderas, si no quiere que le parta ahora mismo la cara.
—Esto... yo... ¿No pensará que ... ? -dijo Orvert.
Y giró a la izquierda para salvar el obstáculo.
Segundo choque.
—¡Qué le pasa a éste? —se interesó una segunda voz de hombre.
—¡A la cola, como todo el mundo!
Siguió el estallido de carcajadas.
—¿Cómo? —acertó a decir Orvert.
—Está claro —explicó una tercera voz—. Seguro que viene en busca de Nelly.
—Así es —balbuceó Orvert.
—Está bien, pues póngase en la cola —prosiguió el hombre—. Somos unos sesenta ya.
Orvert no respondió. Sentía el corazón desgarrado. Volvió a ponerse en camino sin esperar a averiguar si ella llevaba o no su delantal estampado.
Tomó por la primera a la izquierda. Una mujer venía, precisamente, en sentido contrario.
Tras el choque quedaron, cada uno por su lado, sentados en el suelo.
— Perdón — dijo Orvert.
—La culpa es mía —respondió la mujer—. Usted circulaba por su derecha.
—¿Puedo ayudarla a levantarse? —se ofreció Orvert—. Está usted sola ¿no es así?
—¿Y usted? —Preguntó ella a su vez—. ¿No estarán a punto de echárseme encima cinco o seis de una vez?
—¿Seguro que es usted una mujer? —continuó Orvert.
—Compruébelo usted mismo -le contestó ella.
Se habían aproximado el uno al otro, y el hombre pudo sentir contra su mejilla el contacto de unos cabellos largos y sedosos. Ahora estaban de rodillas y de frente.
—¿Dónde encontrar un lugar tranquilo? —preguntó Orvert.
—En el centro de la calzada —dijo la mujer.
Lugar hacia el que se dirigieron, tomando como referencia el bordillo de la acera.
—La deseo —dijo Orvert.
—Y yo a usted -dijo la mujer—. Mi nombre es...
Orvert la cortó.
—Me da lo mismo —dijo—. No quiero saber nada más que lo que mis manos y mi cuerpo me revelen.
—Proceda —le animó la mujer.
—Naturalmente -constató Latuile— va usted sin ropa alguna.
—Igual que usted —respondió ella.
Dicho lo cual, se estrecharon el uno contra el otro.
—No tenemos ninguna prisa —prosiguió la mujer—.Comience por los pies y vaya subiendo.
A Orvert le extrañó la proposición. Se lo dijo.
—De tal manera, podrá ser consciente de todo —explicó la mujer—. No tenemos a nuestra disposición, como usted mismo acaba de constatar, más que el instrumento de investigación que significa nuestra piel. No olvide que su mirada no puede atemorizarme. Su autonomía erótica se ha ido al traste. Seamos francos y directos.
—Habla usted muy bien -dijo Orvert.
—Leo siempre Les Temps Modernes —informó la mujer—. Venga, comience de una vez con mi iniciación sexual.
Cosa que Latuile no se privó de hacer reiteradas veces y de diversas maneras. Ella mostraba indudables condiciones, y el terreno de lo posible es muy amplio cuando no hay temor a que la luz se encienda. Y además, eso ya no se usa, después de todo. Las enseñanzas que le impartió Orvert a propósito de dos o tres truquitos nada desdeñables, y la práctica de un empalme simétrico varias veces repetido, acabaron infundiendo confianza en sus relaciones.
Y allí llevaron, de tal modo, la vida sencilla y regalada que hace a los humanos semejantes al dios Pan.

3

Al cabo de un tiempo, la radio anunció que los sabios estaban constatando una regresión regular del fenómeno, y que el espesor de la niebla aminoraba de día en día.
Como la amenaza era de consideración, se celebró gran consejo. Muy pronto se encontró una alternativa, pues el genio del hombre nunca deja de sorprender con sus mil facetas. Y cuando la niebla se disipó, según indicaron los aparatos detectores especiales, la vida siguió felizmente su curso pues todos se habían hecho arrancar los ojos.



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Un beso mis amores y espero que hayáis disfrutado de la lectura ;)

sábado, 22 de septiembre de 2012

Entrevista a Irene Comendador en "Arcos de reflejos" Web literaria












Hola mis chic@s, hoy os traigo la entrevista que me hicieron en la web literaria “Arcos de reflejos”

Quisiera dar las gracias al editor de dicha página por su atención, ha sido un autentico placer colaborar con vosotros.

Espero que os guste, un beso mis amores :D

http://arcodereflejos.blogspot.com.es/2012/09/entrevista-la-narradora-espanola-irene.html?spref=fb