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lunes, 25 de abril de 2011

En tierra de confidentes Cap 2

Imagen de portada Marcos DK





Para leer el capitulo 1, en la columna de la derecha del blog






En tierra de confidentes




Parte II


En constante agitación removía su cuerpo contra el suelo, peleaba con las cadenas que le tenían amarrado a aquella húmeda celda.

Todavía no entendía cómo le habían apresado, era una magia extraña la que ahora poseía el diabólico Imperiador, pensaba Dokan. No recordaba con anterioridad momento en el que se encontrara con tan poca fuerza y potencia, esos hierros que lo tenían preso no serían impedimento para él, si no fuese por algún extraño hechizo.

Dokan era un hombre de gran envergadura, de fuertes músculos forjados por tantas y tantas batallas vertidas en su piel; pelo oscuro y lacio, unos ojos suspicaces que irradiaban un brillo infantil, rasgo que contrastaba con sus enormes dimensiones. De inteligencia sublime y poseedor de un sexto sentido para la deducción y estrategia, debido a eso había ganado todas y cada una de las guerras en las que había participado.

Un escalofrío recorrió su columna, cuando rememoró las visiones que horas antes le había mostrado su secuestrador como ciertas. Había contemplado a su dama, su única amiga y confidente, muerta en la fortaleza en la que ahora se encontraba. Ella, con el cuerpo desecho y magullado, el gesto de sus facciones devastador, y su cuerpo presentaba una pose poco natural, con la espalda arqueada subyugada a un potro de torturas.

Había perdido la cabeza, se había vuelto loco, convirtiendo su corazón en millones de fragmentos hirientes como cristales que le aguijoneaban el pecho. Gracias a uno de los guardias que custodiaban su encierro, había escuchado una conversación que sabía perfectamente no era digna de sus oídos. Su bella Sacerdotisa estaba aún viva y esas falsas visiones en su mente solo eran meras artimañas para conseguir apresarle. Por desgracia el plan del Imperiador había dado sus frutos y ahora estaba hundido en la desesperación, totalmente consciente de que Airuin vendría en su ayuda.

Pero Dokan no podía pensar con claridad, si le habían podido confundir a él con tamañas mentiras ilusorias, dudaba que no le hicieran el mismo sortilegio a su dama y compañera de partida.

La relación con ella siempre había sido meramente profesional, un guerrero de su talla tenía claramente prohibida cualquier aproximación sentimental con una Sacerdotisa como lo era su amiga. Incluso él bien sabía que esa cercanía que se tenían, esa complicidad, estaba casi rozando lo vedado.

Llevaban muchos años conociéndose, centenares de años, ya había perdido la cuenta. Con un inicio de su relación algo turbio, cuando su antiguo jefe de escuadrón, el General Slander, le había mandado matar a una joven muchacha, que auguraban las Sagradas Escrituras sería la más poderosa de todas las criaturas del reino de Krond.

Como buen guerrero y el mejor en su trabajo, bien sea dicho, aceptó la tarea, pensando que sería de suma facilidad llevarla a cabo. Pero qué equivocado estaba, al ver los ojos verdemiel de la muchacha en cuestión, esa mirada de inocencia recubierta de inteligencia, le hizo dar un paso atrás de inmediato, incumpliendo sus órdenes y desterrándose de por vida del mundo de guerra en el que estaba metido.

Pasó a ser en un segundo el guardián de aquella futura reina del mundo. Y daba gracias que así hubiera sido, ya que con los años descubrió que verdaderamente Airuin era una muy buena líder para el pueblo de Anteón.

Con el tiempo la niña creció y él siguió a su lado, como una mano amiga a la que acudir siempre que ella lo requería, pero los sentimientos empezaron a aflorar entre ambos, un respeto y cariño inusitados, que hicieron lo contrario de lo que en cualquier otra especie se hubiese despertado, ocasionando su separación.

Airuin le mandó lejos, a vigilar y guardar las tierras más alejadas, las del norte del reino, donde él sería sus ojos y manos, donde la distancia entre ellos fuese siempre un buen presagio.

Hablaban todos los días gracias a uno de los dones de la Sacerdotisa, tenían una comunicación siempre fluida y se lo contaban todo, así era más fácil sobrevivir, seguir adelante. Para Dokan ya no había nada más en el mundo que su trabajo a las órdenes de su dama, de su confidente.

En una ocasión, la Sacerdotisa le preguntó cómo no había buscado una buena mujer para acompañar sus días, a lo que él contestó con la misma pregunta, y los dos como tontos rieron, sabiendo que jamás lograrían poder meter a nadie dentro de sus corazones, estos ya se encontraban a su aforo máximo.

Sonrío sin ganas al recordarlo, mientras una vez más se debatía contra las cadenas que lo apresaban. Tenía que escapar de este lugar si quería avisar a Airuin de que todo era una trampa.

Una idea le traspasó la cabeza, ¿Y si a la Sacerdotisa le mostraban la misma imagen que a él le había llevado a estar en este lugar? No podía pensar en algo tan atroz, si Airuin contemplaba algo así, a un Dokan muerto y desmembrado, se desataría en ella una furia que nublaría su vista, terminando pues del mismo modo que lo había hecho él.

Sintió unos ruidos a su espalda, pasos firmes que se aproximaban a su celda. Uno de los guardias le habló, con el tono de voz compungido, quebrado, aunque intentando ocultarlo detrás de un gesto enardecido.
Venía a llevarlo hasta su captor y eso era una muy buena noticia, todo lo que significase estar fuera de esa celda y con posibilidad de escapar, era buen dato.

Nada más poner un pie fuera del calabozo su cuerpo se quebró, sintiendo como toda la fuerza descomunal que siempre le acompañaba, emigraba de él sin contemplaciones, se sentía enfermo y débil. Dos de los guardias, a los que en otras circunstancias ya habría dejado con el cuello roto o agonizantes en el suelo, le cogieron de los brazos, dándole el apoyo que jamás en sus centenares de años de vida había necesitado.

Le condujeron por los pasillos de aquellas cloacas hasta estar frente a un gran portón metálico. Al abrirse este, mostró una sala enorme, al fondo se encontraba un trono elevado donde le esperaba el miserable que pronto acabaría muerto entre sus manos, o eso era lo que Dokan pensaba mientras andaba a paso ligero a su encuentro, siendo después obligado a postrarse a los pies del Imperiador.


____________________________

Espero que lo hayais disfrutado, en el proximo, mucha lucha y algún que otro secreto revelado
Besos para todos y gracias por seguir esta historia.

13 comentarios:

Rag Doll dijo...

Hola! quería venir a darte la bienvenida a nuestro blog de forma personal.
No me he podido leer la entrada, pero tu blog parece prometedor, así que intentaré venir a leerte.
Espero que nuestras entradas te sigan pareciendo interesantes, y que compartas con nosotros para nutrirnos de más información.
Suerte con todo, y gracias por tus aportes :)

Explorador dijo...

Vaya, un post de madrugada (que pasión tienes por la escritura, mola :D) y muy interesante, mezcla bien la acción y la presentación de la historia. Quiero imaginarme ese castillo lleno de maldad xD

Un abrazo, espero la continuación :)

Igor dijo...

Hola,
En este segundo capítulo vas manteniendo la
tensión y la historia se desarrolla en los cánones de la fantasía. Ya hay ahí el gran guerrero aprisionado. Y es que el mal siempre es muy poderoso.
Saludos.

Citu dijo...

Uy me como las uñas quiero saber que pasara con Donkan . Un beso y buena semana.

Susan dijo...

Hay!!! Dios Mio! Te juro que me pude imaginar todo, lo describiste perfectamente que practicamente lo retrate en mi imaginación. Y ah buenos bichos ese imperiador y su guardia, la imagen que le mostraron... HORRIBLEE!!! ¿Como no iba a reaccionar el ante tal catastrofe?... Que resulto ser solo una ilusión ¬¬

Espero el próximo capi pronto Mi Irene! Esta historia me trae comiendome las uñas XD hehehehee

Un Besooo!! y nos estamos leyendo... Por cierto, gracias por pasarte por mi blog (: TKM!

karito cullen dijo...

ahi que amor!
pobresito!
me tienes metida en esta historia hasta el fondo irene es que ya quiero saber que es lo que pasa!
eres maravillosa un beso enorme !

Poeta del Cielo dijo...

y la historia va tomando forma.. entrelazando eventos,.... bello irene amiga querida...cada vez ella va creciendo en emocion y misterio... vamos que vamos....felicidades amiga

saludos
linda semana
abrazos

Sergio José dijo...

Lo mandó lejos... ¿para evitar ese amor que nacía en su corazón?

¿Qué criaturas son estos como humanos? Viven siglos, qué curioso.

Me gusta cómo va encaminada esta extraña historia de amor. Veremos cómo sigue. Un abrazo.

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«Todavía no entendía como le habían apresado, era una magia extraña la que ahora poseía el diabólico Imperiador, pensaba Dokan.»

Todavía no entendía COMO, con tilde.

«Un escalofrió recorrió su columna,»

Se te ha colado la tilde en escalofrío XD.

«había escuchado una conversación que sabia perfectamente no era digna de sus oídos.»

Sabia, tilde.

«Pero que equivocado estaba, al ver los ojos verdemiel de la muchacha en cuestión, esa mirada de inocencia recubierta de inteligencia, le hizo dar un paso atrás de inmediato, incumpliendo sus ordenes y desterrándose de por vida del mundo de guerra en el que estaba metido.»

Pero QUE, con tilde. Ordenes, tilde.

«Paso a ser en un segundo el guardián de aquella futura reina del mundo.»

Paso, tilde.

«Una idea le traspasó la cabeza ¿y si a la Sa»

Coma o punto y mayúscula antes del interrogante.

KaRoL ScAnDiu dijo...

Mi vidaaaa:D

Aqui estoy, por fin, para comerme el segundo capi:D
Una pasada. Ahora sabiendo más de como se conocieron, siglos y siglos de lo que empezó como una misión y acabó con una amista, o algo más;D, mucho más poderoso...
Me muero por llegue cuanto antes a él.
Y sólo de imaginarme que tendrá que ahora postrarse ante el maldito emperador... uuufff... qué nervios:D

Deseando seguir mi vida, cuídate muuuuucho:D

Te quiero, siempre:D

Irene Comendador dijo...

Me alegra que os haya gustado esta continuación, espero que siga la cosa así, jeje
Gracias por vuestras palabras de apoyo, el próximo capitulo será muy muy emocionante y lleno de acción.

Sergio José, cariño, millones de gracias por las correcciones, ese es mi punto débil siempre, la ortografía, y mira que pongo atención, pero se me cuelan, jeje. Ya he corregido las que me has dicho, eres un solete. A ver si voy puliendo esas cosillas mejor.
Con respecto a lo que preguntas, bueno, lo manda lejos por esto "un guerrero de su talla tenía claramente prohibida cualquier aproximación sentimental con una Sacerdotisa" Aunque ya explicaré mejor todo ese lío. Y a lo de los “humanos que viven siglos”, esto es Fantasía Épica y por lo tanto ciencia ficción, yo soy así de extraña, jejeje
Muchas gracias por poner tanta atención en mi pequeña historia, besazos guapo.

Marcos DK dijo...

Como parece que el dibujo está gustando igual me animo y preparo otro...

Eduardo dijo...

Estos cortes que le hechas... :/
voy a tener que aguantarme semanas y acumularlos para no quedar así, que imaginación la tuya no conoce limites de ningún tipo, me encanta y la historia va de película :)

Adela/Mariola (SokAly) dijo...

Dokan es una maravilla, no sólo tiene un buen cuerpo sino que también una excelente mente, vamos, es perfecto.

Ahora sabemos como lograron apresarlo, le jugaron a su cerebro una mala pasada y eso le volvió tan frenético que dejó de pensar.
Ya sabía yo que había algo más que amistad, si es que era evidente.

No me gustó que según saliese de la celda se quedase sin fuerza alguna.

Espero poder enterarme mañana.

Besos.

~Ade~