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martes, 22 de febrero de 2011

Concurso "El bien y el mal" Mi alma (Por Leire)

Continuamos con el siguiente concursante y recordar que las opiniones y comentarios a cerca de los relatos participantes sean constructivos, de buen gusto y con respeto.

En la cabecera del blog encontraréis el resto de relatos ya publicados, por si os habéis perdido alguno.

Ahora a leer y disfrutar

Muchos besos






Mi alma (Leire)




El frió asfalto enfriaba mi piel ,mi sangre dibujaba pequeñas ramificaciones en la carretera, el latido de mi corazón era inaudible, los gritos perforaban mis oídos, chillidos de auxilio desgarradores me hicieron despertar de mi letargo, mi cuerpo estaba boca abajo en la carretera, pude levantar suavemente la cara, en ella estaban clavadas piedrecillas del asfalto, mire a mi alrededor y creí estar viendo una película desde la butaca del cine, a mi izquierda en el alcen estaba un coche tipo monovolumen volcado con un rastro de cristales y trozos del vehículo, los chillidos provenían de ese vehículo, he intente incorporarme pero no era dueña de mi cuerpo, no obedecía mis ordenes, mire a mi alrededor y pude ver mi coche a varios metros de donde yo estaba, en el cristal delantero un gran agujero donde había muchísima sangre, yo conducía ese coche, ahora podía empezar a entender, era un accidente, yo era una victima, me asuste, no sabia el alcance de mis heridas, no sentía dolor, eso era bueno ó malo, intente recordar lo sucedido pero mi mente tampoco me obedecía, las palabras de auxilio se quedaban atrapadas sin poder salir de mi boca; de repente sentí una presencia, alguien me estaba dando la vuelta, era un medico que con una linterna observa mis ojos, sus dedos engomados por los guantes buscaban el pulso en mi cuello, no podía comunicarme ni siquiera podía pestañear, me soltó y caí al suelo, tan solo pronuncio dos palabras, dos palabras que me atravesaron:
_Esta muerta_

Como podía decir que estaba muerta, estaba viva, ese jodido medico se había equivocado y me dejaría morir desangrada, el charco de sangre cada vez era mas grande a mi alrededor, alguien hablaba a mi lado pero no podía girar la cabeza para ver quienes eran, ni podía hablar, era como un susurro, una mano se poso en mi frente, un calor recorrió todo mi cuerpo era como si volviera a sentir vivo mi cuerpo, una dulce voz me hablo
_ Lia, puedes salvar tu alma, yo pagare por tus errores, ahora no los vuelvas a cometer, no tendrás otra oportunidad_

Una explosión estremeció todo mi cuerpo, esta vez pude girar la cabeza y observe como ardía el coche que estaba al otro lado de la carretera, ya no se escuchaban los chillidos, un silencio absoluto se hizo y pronto llego la oscuridad, pensé que ahora si que estaba muerta, porque eso seria la muerte…. oscuridad, silencio, insensibilidad.

De un sobresalto me desperté, estaba en las escaleras del hospital, todo había sido un sueño, un maldito sueño, no, espera, yo había estado en esas escaleras hacia dos días, fue cuando ingrese por una sobredosis y me habían dado el alta, ese día había venido mi chulo a recogerme para devolverme a las calles, estaba volviendo a vivir otra vez ese mismo día ¿y si no había sido un sueño?, empecé a recordar lo ultimo que había echo pero las malditas drogas no me dejaban pensar con claridad, cerré los ojos para poder concentrarme, lo ultimo que recordaba era una gasolinera donde yo, yo....., ohhhh dios había atracado una gasolinera, estaba con el mono, no había consumido desde hacia dos días, justo cuando tuve la sobredosis y así llegue al hospital, yo había atracado esa gasolinera, las imágenes empezaron a encajar mi cabeza como si se tratara de un rompecabezas, tenia que cuadrarlas para entenderlas, mis manos sujetaban una pistola y apuntaba a un joven mientras le pedía el dinero de la caja registradora, salía huyendo de aquella gasolinera, después venían imágenes de la policía persiguiéndome, yo conducía mi coche por una carretera secundaria de doble sentido, parecía una carretera de puerto de montaña y de golpe la imagen de un coche frente mío al que no pude esquivar, era el monovolumen de mi sueño.
Puse la cabeza entre mis rodillas, sentía que me faltaba el aliento, no comprendía nada.

Sentí una mano sobre mi hombro, al girar la cabeza observe a un hombre de corpulencia grande, su mano recogía mi pequeño hombro como si fuera un pequeño pajarillo, sus facciones me resultaban familiares, pero habían pasados tantos hombres por mi vida, aunque nunca me fijaba en ellos, me resultaba más fácil en mi trabajo no recordar sus caras. Este hombre era diferente, su voz sonó como si se tratara el susurro de un ángel, también su voz me era familiar
_ Lia, elige tus actos, recuerda que solo tendrás una oportunidad_

Mi cuerpo tembló cuando quise reaccionar y preguntarle quien maldita sea era él. Se esfumo como un fantasma, allí me quede pidiendo explicaciones a la nada, el sonido fuerte de un claxon me hizo salir del aturdimiento, se trataba del coche de mi chulo, tal como hacia dos días pasaba a recogerme, me levante y fui hacia él muy despacio, me gritaba que no tenia toda la jodida noche y que me diera prisa, pero yo tenia miedo, ¿que me estaba pasando?, repase cada palabra que me había dicho aquel hombre que se me había aparecido justo antes de aparecer mi chulo, “elige tus actos”solo tendrás una oportunidad ¿que significaba eso?, también recordé mi sueño donde la misma voz me decía algo también de otra oportunidad, de no cometer los mismos errores, salvar mi alma, me petrifique delante del coche con la puerta abierta ¿y si me habían dado una segunda oportunidad para no morir?, realmente existe algo pensé, mi fe había sido olvidada hacia ya tanto tiempo. Cerré el coche de un portazo y salí corriendo, necesitaba pensar.

Llegue a un parque y me senté sin aliento en un banco donde se veía el amanecer, lo contemple como si tal vez fuera el ultimo que vieran mis ojos, mi cuerpo temblando me recordó la falta de droga por mis venas, no me dejaba pensar con claridad, pero de lo que si estaba segura era de que me quedaban dos días para morir, no sabia que podía hacer para evitarlo, tal vez si vendiera mis pertenecías y comprara la droga necesaria para pasarme los dos días perdida en el abismo, pero no me apetecía pasar mis últimos dos días de vida sumergida en un sueño profundo del que tal vez ya no despertara.

Después de varias horas ya no podía controlar mi cuerpo, la dependencia se apoderaba de mi, llegue a la conclusión de que no sabia que hacer para evitar morir por lo que había decidido hacer en estos dos días lo que me gustaría hacer antes de morir, la ilusión de mi vida era conocer a mi hija, me la habían quitado los asistentes sociales a las dos horas de nacer, yo era menor y mi hija era el fruto de las múltiples violaciones de mi padre, después intente ganar dinero prostituyendo mi cuerpo para poder recuperarla, pero aparecieron las drogas en mi vida y hacia tiempo que había tirado la toalla ,pensaba que mi pequeña estaría mejor con una familia de acogida que conmigo, pero nunca me había planteado la idea de morir sin verla, mi pequeña tendría ahora 3 añitos, cada día el llanto acompañaba mi existencia, recorría parques infantiles y colegios para imaginarme como seria mi pequeña.

Con firmeza me levante y me dirigí hacia un centro de desintoxicación, quería ver tan solo una vez a mi pequeña, era lo único que me importaba, después de todo no me parecía tan mala idea la muerte, ya estaba muerta en vida desde hacia mucho tiempo. Después de pasar varias horas en el centro me dieron una medicación (metadona) que aliviaría los síntomas del mono, por lo menos los temblores habían terminado. Durante horas estuve con los asistentes sociales sin poder sacar nada en claro de donde estaba mi pequeña, todo llevaba trámites muy largos y a mí el tiempo se me acababa.
Mis ojos se cerraron cansados y agotados por la medicación, inversa en un sueño aprecie el cartel de un centro, un edificio grandísimo donde ponía “Centro de menores de Nevada”. Desperté y sin pensarlo me puse a investigar en Internet, ese centro existía, cogí la dirección y me puse en marcha, no pensé en nada más, me daba igual si era una locura ó si realmente había sido una premonición.

Conduje durante horas, el mapa que había sacado de Internet me conducía por carreteras secundarias y estaba dando mil vueltas, decidí parar a repostar gasolina e intentar que alguien me informara de cómo llegar al centro, ya que según el mapa debía estar muy cerca. Pare en una gasolinera pequeña, en el mostrador había un chico joven me acerque a él con el mapa para que me guiara, al estar justo enfrente de el, mire hacia arriba para saludarle, mis manos empezaron a temblar, se trataba del chico de mi sueño, esta era la gasolinera y el chico al que yo atracaba, este chico me pregunto si me encontraba bien, pero no pude pronunciar ni una palabra, el tiempo se agotaba, salí corriendo y me monte en mi coche que aun tenia puesta la manguera de la gasolina, un coche patrulla que estaba allí parado me seguía, acelere al máximo ahora no podía parar, tenia que ver a mi pequeña aunque solo fuera un segundo, de repente una voz en mi cabeza me dijo
_Lia, recuerda no cometas los mismos errores_
Mi pie fue soltando poco a poco el acelerador, una luz cegadora me hizo instintivamente frenar en seco y sentí un gran impacto por detrás.
El frió asfalto volvía a enfriar mi piel, mi sangre dibujaba ramificaciones hasta llegar a un gran charco, moría, no aproveche mi segunda oportunidad, pero lo que mas me dolía era que no había conseguido ver a mi pequeña, una nueva luz esta vez mas blanca y mas cegadora se puso ante mi, en ella apareció aquel hombre donde le acompañaba unas inmensas alas blancas, un ángel, mi ángel, me extendió su mano y me ayudo a levantarme, al mirar al suelo aprecie que mi cuerpo seguía allí tumbado en el asfalto, sus manos se posaron en mi cara haciendo que levantara mi cabeza para mirarle a los ojos
_ Lia, estoy muy orgulloso de ti, lo has conseguido_
_ No, No, no he conseguido nada, estoy muerta_
_Ssssshhhhh, tranquila, estas muy equivocada, yo jamás te dije que te tenías una segunda oportunidad para no morir, te daba una oportunidad para salvar tu alma, y lo has conseguido_
_Yo no hecho nada_
_Mira a tu izquierda, ves ese monovolumen, esta vez frenaste a tiempo, tu mente no estaba dominada por las drogas, nadie a muerto por tus actos, tu alma esta salvada_
_Muchas gracias, jamás fue mi intención hacer daño a nadie_
_Lo se por eso se te dio otra oportunidad_
_ Me da igual mi alma, me hubiera bastado con un segundo ver a mi hija, podría cambiar mi alma por eso_
_Lia, hay algo muy importante que debes escuchar, pon mucha atención, no tengo mucho tiempo para explicarte, yo desde que naciste he sido tu ángel de la guarda, has tenido una vida difícil y me siento culpable de que este haya sido tu final, pude darte una oportunidad para que salvaras tu alma a cambio de mis alas, ahora tu las tendrás para ser el ángel de la guarda de alguien muy especial al que intentaras proteger y guiar durante toda su vida. Créeme si te digo que es un regalo especial que te debía, siento no haberlo echo mejor, ahora tu tienes la responsabilidad de hacerlo mejor que yo, confió que lo harás muy bien_

Una nueva luz apareció sobre él para después desaparecer y unas alas grandes se instalaron en mi espalda, grite preguntando que debía hacer, cerré los ojos por puro instinto y de repente sentí como si volara, no abrí los ojos hasta sentir suelo firme bajo mis pies, los abrí poco a poco, me encontraba en una gran habitación llena de reducidas camas con barrotes, la iluminaba una pequeña luz donde se podían ver unas 20 camas donde dormían placidamente niños y niñas, yo seria el ángel de la guarda de uno de ellos pero como saber cual, volví a cerrar los ojos dejando que este nuevo instinto me guiara, recorrí varias camas hasta pararme frente a una, abrí los ojos y en aquella cama había una niña pequeña de unos tres años, con su pelo castaño y sus puntas onduladas, puse mi mano sobre su pecho y sentí su latido, una pequeña luz salió de mi mano y supe que jamás podría alejarme de ella, sobre el cabecero había un papel escrito, me acerque para poder leerlo, ponía “Lia Saterman”,ella era mi pequeña, mi hija.

Mi ángel no solo me había ayudado a salvar mi alma, me había dado la oportunidad de estar con mi hija, estaría presente durante toda su vida y podría protegerla como lo hubiese echo siendo su madre. Mis errores y los malos caminos que había elegido en mi vida me llevaron a la muerte, pero el bien siempre prevalece sobre el mal, y una vez mas el bien había ganado, por mis actos en esa segunda oportunidad que me dieron, no había muerto gente inocente, ahora sin la culpa de ser una drogadicta descontrolada con un coche; no fui egoísta y preferí morir que no volver a ver mi hija.
Por ello me habían premiado siendo el ángel de mi pequeña.

9 comentarios:

Igor dijo...

Estremecedor. Lo que más me ha gustado han sido los párrafos que describen a la muerta. Te descoloca y te da muy mal rollito.
Y luego está estructura como de puzzle, de minicapítulos que se van sobreponiendo. Se lee bien así, la verdad.
Saludos.

Juanjo dijo...

Vaya dos relatos más buenos, estos últimos, mi enhora buena Leire. Me gustan las sorpresas y en este relato las he tenido. Mezca de realidad, el sufrimiento de una niña violada por su padre y que las drogas la amparan para sobrevivir, junto a la esperanza de que exista un ángel que te proteja... una combinación estupenda para crear este magnífico relato que me ha hecho mojarme los ojos.
Divino Leire

Un saludo

Juanjo

Adela/Mariola (SokAly) dijo...

Estupendo relato Leire.

Desgarrador y emotivo. Esa mezcla del sufrimiento de una mujer convertida en casi una paría y como se da cuenta de lo que es y acepta el regalo de una segunda oportunidad para salvar su alma aun a pesar de saber que jamás volverá a ver lo que más quiere.

Me ha encantando de principio a fin.
Precioso.
Mariola.

leire dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios,sois el motor para seguir escribiendo,al escribir la historia me pase de larga t tuve q modificar la estructura para acortarla, tenia miedo q al acelerar los pasos no se entendiera el mensaje, pero lo habeis captado perfectamente, me siento feliz de que os haya gustado,queria felicitar y dar las gracias a Irene por hacer este concurso y dar la oportunidad de conocernos y disfrutar de las fabulosas historias que se estan publicando.
Suerte a todos los participantes,un saludo, Leire

irene dijo...

Ves como te habia dicho yo que a la gente le apasionaria esa forma tan magnifica de no solo escribir que tienes, si o esa imaginacion y cabeza que posees, eres mi vida Leire, que bien que te decidieras a escribirlo, este es el pequeño paso fuera del estanque, ahora ya todo sera mas facil, eso es lo que nos teneos que decir, un besazo cariñi y gracias por darme este relato, muchisima suerte MUAC!!!!

Citu dijo...

Muy buena historia me dejo con la boca abierta

laqua dijo...

Original la temática :)

Observatorio Gay Granatense dijo...

En este relato, titulado “MI ALMA”, su autora LEYRE nos presenta la imagen de Lía, una joven drogadicta, madre de una pequeña niña de tres años a la que no ve, a la que la vida va a dar todo un vuelco como consecuencia de un accidente de tráfico… puede que la vida, como dijo NIETZSCHE, sea un eterno retorno, como en la película de ATRAPADO EN EL TIEMPO, sin embargo, en ese ciclo del siempre retornar cabe la posibilidad de romper la inercia de nuestros actos y sus consecuencias introduciendo resultados asombrosos en nuestra vida, como la mariposa que bate las alas en la India provocando un huracán en los EE.UU… por nimios que parezcan nuestros actos son como la piedra en un estanque, sus ondas, buenas o malas, se extienden más allá de donde alcanzamos a ver… un final imprevisible…

La reseña de este relato con foto y de todos los demás en:

http://homografiagay.blogspot.com/p/comic.html

LuZ dijo...

Un relato muy intenso, a la vez que sosegado, de los que te hacen parar a pensar cosas muy tuyas. El hilo conductivo siempre manteniéndote metida en la hsitoria, y ese final, a corde con ella.
Me ha gustado!
Besos!