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viernes, 30 de abril de 2010

Capitulo 7 Y en la otra vida




Capitulo 7

Aflorando emociones


Sam mostraba sonrosado su rostro, la presión que ejercían el resto de los cuerpos contra nosotros en aquel autobús, no dejaba mucho espacio para respirar, por dicha causa, mi cuerpo se encontraba a una pequeña distancia del suyo, después de habernos levantado de nuestros asientos, para encaminarnos hacia las puertas de salida del bus, todos los pasajeros, y en verdad eran muchos, se apiñaban unos a otros, empujándonos en diferente direcciones.
Inconscientemente mi mano busco entre la multitud la suya, pero no era posible esa conexión. La parada llego pronto y como un resorte nos expulsaron del vehiculo, a ella antes que a mi, por un momento paso por mi ser el miedo de no llegar a tiempo de bajar, y que ella quedara sola en la acera de la calle, pero no, aun pasando eso no dejaría que continuara la marcha, antes de que propinara un grito sordo al conductor para devolverme al lado de mi amada.

Una vez en el suelo y a su lado, todavía me molestaba la sensación que me habían provocado el resto de los viajeros, aproximando sus cuerpos con el de ella, una cercanía incomoda, celosa, posesiva, en conclusión enfermiza.

Pero no pude retroceder en mi gesto, y queriendo que ella me correspondiera, tome su mano con furia, en una muestra de pertenencia que no era cierta. Mi cara se torno roja, esperando una negación por su parte, cuando ella con ojos suplicantes dijo,

_ No has de sentirte culpable por coger mi mano…. Puedes hacerlo cuantas veces quieras.

Una sonrisa ilumino su contorno, seguida presta de la mía.
Ese pequeño texto, frase que sus labios habían pronunciado, daban alas a mi ferviente codicia, quizás se arrepintiera de su propuesta en un futuro, pero yo iba a aprovechar cada una de las cosas que me pudiera dar, y esa seguro que la aprovecharía.

Nuestro paso era firme, mientras la llevaba por las calles, saliendo del bullicio de la ciudad, encaminándonos a las afueras. Mi mano no podía estar en un lugar más feliz, tocando la suya, apretándola sutilmente de vez en cuando, mientras ella en respuesta mostraba un pequeño estremecimiento.

El camino duro unos veinte minutos, hasta que ya nos encontrábamos alejados del mundo, en lo que era mi lugar favorito.

Un vello paisaje se nos abría paso, mas vello aun en este momento por que tenía su compañía, ella condimentaba con exquisita dulzura toda la perspectiva, dando una vista más cegadora al momento. Una ladera verde, a causa de la época del año, bajaba por nuestro pies, una pequeña presa de agua, se encontraba a nuestra izquierda, regalándonos el sonido del gorgoteo de su liquido, tranquilizador, relajante, pero además estaba acompañado de un olor en el aire, mezcla de lilas y arbustos que se acompañaban con el frescor de la hierva. Hoy definitivamente era sublime mi sentir, al conjuntar mi paisaje con su presencia, al fusionar el olor del entorno al de ella.
Su mirada perdida en algún punto de la ciudad lejana me hizo sentir curiosidad,

_ Y bien….. ¿Que te parece?

Ella calló, su expresión no cambio ni un ápice, dejándome helado, ¿quizás la había asustado? ¿Pensaría que alejándola en esta soledad, intentaría aprovecharme? Ni siquiera había pensado en esto, no se me ocurrió preguntarle antes si este lugar la parecería una buena idea, y ahora me daba cuenta de que no, definitivamente no.

La había asustado, ¿quizás ella esperaba un lugar más elegante? ¿Un sitio con testigos? Cierto era que no nos conocíamos mucho, tan solo dos días y uno de ellos yo había estado ocupado en huir.

Seguí su expresión sin dar tregua a mi entender, me estaba matando y entonces deje caer mi mano de la suya, mostrándola con dicho gesto que era libre de hacer lo que quisiera, y con ello me refería a salir de mi vida, aunque ese pequeño gesto solo ocasiono dolor en mi interior.
Volvió su rostro hacia mí lentamente, para luego poner sus ojos donde nuestras manos habían estado unidas hacia un instante,

_ ¿Por qué te alejas?........ Hasta este momento todo me parecía perfecto, el paisaje, la belleza de lo contemplado, el calor del sol, la fragancia del ambiente y por supuesto tu compañía…….. Y vas tú y me niegas tu contacto…… Mmm...¡¡¡ ¿Quizás te sientes incomodo conmigo?

Expreso la pregunta con dolor, el mismo que yo había mostrado a su silencio, pero no contuve por mucho tiempo mi sonrisa, y de nuevo cogí su mano y esta vez con mas urgencia y fuerza que la anterior, no volvería a hacerlo jamás, eso me prometí a mi mismo, si ella en verdad se sintiera incomoda, a partir de este momento tendría que sacudirme de su lado, mi decisión estaba tomada y era una resolución que inundaba mi regocijo.

_ No sabia si este lugar te parecería del todo una buena idea, en cuanto quieras que nos volvamos, tú me dices ¿vale?

Solo asintió una vez, apretó mi mano más fuerte y giro su cara para volver a contemplar la ciudad a lo lejos. Nos dejamos caer en la hierba, sentados uno junto a al otro, con nuestros costados cerca, juntos, apretados, y decidí que daría mi siguiente paso. Con un movimiento extremadamente pausado, solté mi mano y levante mi brazo para ponerlo al fin por encima de sus hombros, sin remediar que el miedo volviera a parecer, ella me sonrío de nuevo y se acerco un poco mas a mi, estrechándonos mutuamente.

Ni siquiera se cuanto tiempo permanecimos en esa postura, pero el tiempo pasaba lento. Sam miraba a su alrededor con gesto de felicidad y en mi se reflejaba dicho gesto también, aunque mis ojos solo la podían contemplar a ella.

No preguntéis como paso, puesto que todavía estoy en estado de shock.

Mientras yo no daba descanso a mi ojos puestos en ella, de repente volvió su cara hacia la mía, hundiéndome en el profundo color de su mirada, pero no era la misma mirada que había contemplado durante todo aquel día, no, era mas intensa, profunda, ¿lujuriosa?......
No podía creer como ese rostro podía ser tan sensual, atrayente, ella empezó en nuestra corta distancia a aproximarse aun mas a mi, dejando el aire entre nosotros inexistente, despacio, como si se tratara de una prueba de valentía, mas de diez segundos eternos transcurrieron, con inmovilidad por mi parte, hasta que sus labios se posaron en los míos, tiernos, suaves, pero jugosos al contacto. Mi cuerpo reacciono instintivamente, abrazándola mas fuerte contra mi, apretando su boca con furia, con impaciencia de un contacto mas alargado, mientras un suspiro se abrió paso entre sus labios, inundo mi cuerpo por completo, dejándome desarmado, excitado, haciendo que el beso tierno tornase en avaricia y hambre, no solo por mi parte, ella lo ansiaba también, acariciando mi espalda insistentemente, bajando hasta mi cintura, apretando en ese punto sus manos contra mi piel.
Uno de mis brazos rodeaba su espalda, el otro se zafo del cuerpo para posar mi mano en su mejilla y acariciarla con cuidado y cariño, dejándola ver que no era solo pasión lo que mi cuerpo sentía, sino amor también.


“Dulce despertar a la vida
en tan espeso letargo me tenías sumido
que el presente que me entregas
hace de mí un cáliz radiante y dichoso

Gran agonía habría supuesto
no hallar el contacto de su piel
en mi larga existencia

Ahora que me proporcionas este fruto
no dejes que la desesperación
se apodere de mi alejándole”

miércoles, 28 de abril de 2010

Capitulo 6 Y en la otra vida




Capitulo 6

No te ves como realmente eres


El resto de la mañana paso rápido, a diferencia de mis clases anteriores que los minutos se agolpaban con demencia, ahora que sentía su compañía tan cerca, todo parecía ser un borrón a la vista. Me abandonaba a los delirios que me causaba el pensar en acompañar a mi amada después de las clases y deliberaba sobre a que lugar llevarla, mis ideas rozaban la enajenación de un rapto fortuito, ¿pero consentido?, quizás si, ella no había debatido ni una sola de mis peticiones, aunque yo también pedía muy por debajo de mis necesidades.

El sonido del final de las clases se me antojaba embriagador y vital, la espera había sido enloquecedora con la ausencia de comunicación por parte de mi Sam, en ninguna de las clases, que después del descanso se sucedieron, habíamos podido hablar, a lo largo de los futuros días, debía cambiar mi posición en las aulas para poder sentarme mas cerca de ella, con mi don de palabra y unas cuantas miradas siniestras a los chicos y otras candentes a las chicas, haría que mi asiento se acercase mas a mi hechizadora dama.
Otro cantar era cambiar de asignaturas, para que las optativas que teníamos ella y yo fuesen las mismas, además en este caso debía pedir su opinión al respecto, no quería intimidarla, quizás ella deseara que algunas de las horas escolares yo no tuviera mi atención sobre ella, pero si me concedía el permiso de poder compartir todas sus clases, me las arreglaría para que así fuera, el director del centro me debía algún que otro favorcito, me lo cobraría encantado.

_ Por fin…. Las clases me han parecido siglos de espera, ¿acaso esa mujer no calla nunca?_ me decía Sam mientras bajábamos las escaleras hasta el vestíbulo.

_ Si, a mi también se me ha hecho muy largo_ conteste con la mirada gacha.

Debía acostumbrarme a dejar de tener vergüenza al hablarle, cada vez que me miraba, un escalofrío me traspasaba como un rayo por el cielo en una noche de tormenta, y la verdad que era muy a menudo, porque sus ojos daban pocos minutos de tregua a mi fisonomía, incluso un brillo de “deseo” parecía estar oculto en ellos, pero ya no sabia lo que era objetivo y lo que no, mi obsesión no dejaba obrar con sensatez a mi cerebro.
Cuando puse mi mano en el pomo de la puerta del vestíbulo, para al fin salir a la calle y acercarme más a mí ansiada soledad en su compañía, ella dijo dejándome sin palabras,

_ Sal tú……., yo tengo que hacer algo.

Mis pies no reaccionaron, ¿a que se refería con sal tú? ¿Quería que me fuera a casa sin ella? ¿O solo debía esperarla en la calle? Y gritando a su espalda un poco mas alto de lo que requería la dije,

_ Pe..ro… , ¿te espero fuera?_ volvió su cuerpo por completo hacia mi y aproximándose de nuevo, levanto su mano y la poso en mi mejilla con su cara muy seria,

_ Pues claro que si, ¿acaso te crees que te vas ha librar de mi tan fácilmente?, creo que todavía no me conoces lo suficiente…… tendremos que cambiar eso.

Su roce todavía me quemaba hasta el hueso cuando aparto la mano de mi cara, los pelillos del brazo se me elevaron, mi garganta se inflamo y con un esfuerzo sobrehumano conseguí abrir la puerta que daba al patio delantero y salir al fin a la calle, una vez allí me pregunte donde se habría dirigido, pero la verdad que sabiendo que ella volvería a mi, eso no me importo. Tardo más de lo que esperaba, al menos unos veinte minutos y cuando ya me decidía en ir en su busca, ella me sorprendió pasando por la puerta y con un gesto me indico seguirla fuera.

_ ¿Qué era lo que pasaba? ¿Acaso te has olvidado algo?_ dije

_ No.., olvidarse de algo significa tener que hacer algo y no recordar hacerlo, pero en mi caso, lo que he hecho es una cosa que no entraba en mis planes, por lo menos hasta esta mañana.

_ Y se puede saber señorita ¿cual cosa tan importante era, para dejarme sin tu compañía?_ avergonzado otra vez, esto no se iba a pasar, es tortuoso en verdad.

_ Tengo una muy buena escusa, y seguro que retiraras tus acusaciones cuando sepas cual ha sido mi cometido.

_¡Sorpréndeme! ._ Me miro expectante y examinando mi reacción.

_ Bueno…. He ido a la secretaria y he cambiado todas mis clases optativas, para que así coincidan con las tuyas, _ intensificando su mirada y con algo de miedo en los ojos continuo_ por supuesto que si esto te molesta, puedo volver a dejarlas como estaban antes.

¡¡Molestarme!!, pero si mi corazón quería saltar de mi pecho y abrazarla tan fuete que la cortara la respiración por un momento, molestarme… , como tendría que dar gracias toda mi vida, por los momentos de felicidad proporcionados por el ángel, que frente a mi se encontraba.

_ No me molesta en absoluto.

_ Bien, ¿pues dime donde me vas ha llevar?_ dijo mientras caminábamos por la calle.

_ ¿De cuanto tiempo dispongo de tu compañía?, dependiendo de tu respuesta, así será mi decisión de a que lugar llevarte.

_ No tengo toque de queda, pero mi madre se preocuparía si llego mas tarde de las nueve de la noche.

¡¡Las nueve!!, ¡¡ohh Dios!!, eso significaban unas seis o siete horas por delante, como ahora que en una fracción de segundo, había acogido el regalo de ese tiempo, me permitiría a mi mismo acortarlo, no, ya sabia yo que no; estrujaría al máximo mis minutos a su lado, hasta la hora limite.

_ Y…. me pregunto si…. Si vas ha pasar todas esas horas conm….. fuera de casa…¿necesitas ir a casa antes de nada? Solo lo digo para dejar tu mochila o coger alguna cosa que te pueda hacer falta, no querría que estuvieras incomoda por nada, iremos allí si así lo deseas.

_ No gracias, estoy perfectamente y mi madre ya sabe que hoy llegare tarde….. bueno de todas formas tengo el telefono móvil, puedo llamar luego.

_ En tal caso, vamos, primero te llevare a por ese prometido zumo, aunque siento decirte que pagaré yo.

Después de coger el autobús que nos sacaba del centro, a las afueras de la ciudad se encontraba una pequeña cafetería, uno de mis sitios favoritos, puesto que era muy humilde y familiar, los propietarios eran un matrimonio joven que jamás se entrometían en la vida de sus clientes, y eso me agradaba mucho.
Sentados en una de las mesas del fondo, donde las pocas miradas que pudiesen vernos, tenían una tarea difícil, empezamos la conversación que el descanso del insti habíamos dejado, preguntándole todo lo relacionado con sus gustos y predilecciones. Me gratifico el saber que el estilo de música que escuchaba era bastante familiar al mío, ella también era una amante de los clásicos, los Beatles, Terry Reid, Van Morrison, este ultimo le dijimos al unísono y reímos por el acierto.
Miraba con precaución el reloj, puesto que cada vez que lo hacia, un espasmo nervioso me sacudía el cuerpo al comprobar que mi tiempo con ella pasaba a la velocidad del sonido. Era ya hora de comer y entregándole la carta le pedí que eligiera, recomendándola lo que para mi gusto era la especialidad del lugar.
Los dueños, aunque discretos, no pudieron contener una sonrisa, al comprobar que mi aspecto de satisfacción se debía a la divinidad que tenia frente a mi, ¿se nos vería bien?, ¿como una verdadera pareja?, yo en verdad que así lo sentía.

Me perdía en sus movimientos, como tocaba insistentemente su frente con los dedos, mostrando de vez en cuando un toque de timidez, era un gesto curioso y que se repetía en numerosas ocasiones, ella intentaba con el esconder detrás de su palma, sus preciosos ojos verdes, aunque no lo conseguía, puesto que mirarme directamente parecía ser su mayor prioridad, entonces sin casi detenerme a pensar lo solté,

_ Eres preciosa… _ pronto caí en que me había quedado corto con tal blasfemia, _ permíteme corregirme, en realidad eres la perfección de la palabra belleza. Todavía no logro entender como estas ahí sentada, delante mío.

_ Supongo que nadie se ve como realmente es, porque tu pareces no ver lo que despiertas en las miradas de los que te rodean, una ostentosa belleza se reparte por cada palmo de tu complexión, ¿acaso no te has dado cuenta?_ enfatizo cada palabra rápida y tímidamente, para luego ruborizarse, se veía tan embaucadora.

_ Si en un concurso nos viéramos como competidores, yo seria el eliminado antes de la subscripción, en cambio tu serias la finalista ganadora entre millones de concursantes. Debo haber hecho algo muy bueno en mi anterior vida, para que en esta me compensen de esta manera, aunque solo sea para tenerte durante una tarde conmigo.

_ Solo me concederás una tarde de tu compañía, vaya…. Tendré que esforzarme un poco más para que sientas la necesidad de mi compañía. Bien, ¿dime que quieres de mí?.

Sus palabras desgarraban mi estomago, embrujando mi conciencia hasta el punto de dejarme sin respiración, con un fuerte suspiro la contemple y sin saber que era lo que ella quería oír de mi, dije,

_ ¿Otro día más?

Se hecho a reír en una sublime carcajada y esta vez asintió probando una nueva cucharada de su helado de vainilla, ver como disfrutaba de él era todo un espectáculo, tendría problemas al conciliar mi sueño solo por esa imagen, esa misma noche pagaría las consecuencias, seguro.

Después de pagar la cuenta como le había prometido y con alguna objeción por su parte, yo no disponía de mucho dinero más, pero al sitio donde nos dirigiríamos no lo iba a necesitar.

Volvimos a subir al bus y en esta ocasión, cuando solo habíamos recorrido dos de las once paradas empezó a llenarse. No me fije de cuanto la gente nos observaba hasta ese momento, pero si sabia el porque, la mujer mas hermosa del extenso universo se encontraba sentada a mi lado; los hombres la miraban con deseo y las mujeres con evidente envidia, para luego posar sus ojos en mi y al contrario los hombres me miraban con la envidia de mi compañía y las mujeres con “deseo”, bueno quizás tuviera ella razón y no me contemplaba de la manera que lo hacían los demás, si ese era uno de los motivos por lo que ella estaba a mi lado, por mi perfecto.


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Bueno chiquillos, espero que os haya gustado, prometo poner las cosas un poquito mas interesantes en adelante, ademas este capi es mas largo que los anteriores, disfrutadlo como yo lo hice, un beso a todos.
No se corten en comentar.

lunes, 26 de abril de 2010

Portada del libro "Y en la otra vida"




No podia poner cualquier portada en este libro, hasta que encontre la que mas se aproxima, a mi forma de ver a nuestro protagonista de la historia.

He creido que os gustaria ver con vuestros ojitos a Mike Meeden, seguro no decepciona ¿verdad?

Esclavo de mis sueños (Parte 2)




Esclavo de mis sueños (Parte 2)

¡¡Despiadada!!, en eso te has convertido, ángel de claridad.

De eso se trata, por eso existes.

Para detener mi corazón un instante y darlo por muerto después.

Para subirme al nirvana y acto seguido dejarme caer.

¡¡Despiadada!!, cojeme fuerte, no dejes que despierte tan ligero, tan breve.
Sacándome de mi paraíso para abandonarme a mi suerte, en la consciencia del día.
Te di permiso para hacer de mí ser lo que quisieras y desaprovechas esa sentencia.

¡¡Malvada!!, como odiarte y recriminarte si en tu imaginado corazón, se encuentra mi descanso, mi felicidad.

Por ultimo, mis ojos se cierran con fuerza notando el fin de mis sueños, el fin de mis momentos a tu lado, el desorden de mi pensamiento.

Despierto, sin duda en el desierto, con la calma de tu ausencia, tu lejanía.

¿Por qué no apareces? Será cierto que no eres mi ángel de luz, si no mi demonio de sufrimiento, que primero me muestra el alimento y luego me lo saquea.

¿Disfrutas con mí sufrir? ¿Te ríes de mi angustia y tormento?

Se indulgente, dame un poco de clemencia, ofréceme bondad y vuelve a mi, como aire a los pulmones del ahogado, como alimento al cuerpo del hambriento, por lo que quieras te pido, vuelve a mi pronto.

¡¡¡¡Siiii…….!!!

Y te he encontrado, me has oído, ¿escuchaste mi reclamo?
Como visión de virgen te muestras a mis ojos, como el ente que me tortura y ahora puedo probar, ¡¡te veo!!

¿Eres ahora real?

Demuéstralo, o no lo creeré de tus labios mentirosos, de tus palabras ilusorias, de tus sonrisas calumniadas.
Demuéstralo, dame la señal, dame lo que quiero, tú sabes bien que es…

Mi carne interior llora, gime, tiene lo que tanto ansiaba, tiene lo que tanto espero, la tienes toda, la tiene a ella.

No pienses que después de conseguirte, te voy a dejar desaparecer, a no, eso no ocurrirá, diste el paso definitivo y de verdad te comunico que no te será fácil.

Ya veo….. me añoras tanto como yo a ti, la alegría envenena mi pulso, juntos.
Explorare tus rincones, investigare tus fantasías, registrare todos tus poros hasta provocar tu deseo con el fin del jadeo.
Mía siempre, mía toda.


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Espero les haya gustado, disfrute mucho con esta pequeña historia, las pasiones que despiertan nuestros sueños, a veces hay que tomarlas con calma y darles algo mas de importancia que un simple delirio, jajajajaja
No se quiebren la cabecita, les saldran arrugas, jajajaja

Comenten, un sorbito de gasolina para mi mente.

sábado, 24 de abril de 2010

Esclavo de mis sueños (Parte 1)




Esclavo de mis sueños (parte 1)

Demasiado nervioso como para conciliar mí sueño.

Un miedo profundo recorre mi cuerpo, mientras mis pensamientos desean tomarlo ya, el descanso que en los demás parece surtir efecto; en mi, causa cosas muy diferentes.
Pero no puedo dejar de hacerlo, no puedo dejar de dormir, no solo por el echo evidente, natural, no…. si no por otro mas fuerte y devastador, el anhelo de lo deseado, el sueño, para otros inconsciente, para mi premeditado, absorbente.

Bello erizado muestra mi piel, mientras me postro en el lecho, para acudir a mi cita nocturna… y ahí esta…

Recuerdos que vienen y no se que quieren de mi, de una diosa que nunca ha estado en mi presencia, de alguien a quien no conozco.

¿Acaso será una premonición? ¿Tal vez la llegaré a conocer? ¿Serán mis ensoñaciones un atisbo del futuro?

Mi cuerpo y mente gritan afirmando.

Una señora saliendo del líquido azulado del lago, unos pasos próximos a mi delirio, una atracción demoledora succiona mi ser hacia ella.

Me molesta, me duele amarla pero más que nada, odio no poder olvidarla, no es real, gritan mis entrañas.

¿Por que este suplicio? ¿Por que destruye mi mundo cierto?

Mientras sus labios lujuriosos se acercan a los míos poco a poco, lánguidamente, aumentando la excitación de mi forma.
Necesitando con urgencia la miel de esos labios, el azúcar de esa boca, puesto que sufro de un corazón diabético.

¡¡OH!! Amor, no me dejes morir sin antes recibir tu medicina.

Explotar de dolor por el contacto, resquebrajar mi contorno para acercarme mas a ti, a tu espacio, el mío. Dos cuerpos, uno mortal, otro soñado, fundidos en un solo organismo, una entidad.

Y si despierto, mátame, solo para volver a ti, solo para sentirme otra vez así, completo, autentico.
Al contacto mi piel se derrite hasta quedarme solo el esqueleto.
Tus manos recorriendo mis huesos, tus dedos dibujando mis venas, mis labios palpando tus curvas, mi rostro hundido en tu pecho, fragancia de sensualidad y erotismo, hasta llegar tan lejos que pagaremos por nuestros pecados pronto, yo pagaré por ti doblemente.

Entregado a mi sueño loco. ¿Cómo no amarla si la amo, como olvidarla si no quiero?


"CONTINUARÁ"

(Relato de dos capitulos)

Portada del libro "Balady"

Aqui os presento, y perdon por la tandanza,
la portada del libro "Balady"
Espero de corazon que os guste.



viernes, 23 de abril de 2010

Libro Balady Capitulo 7

CAPITULO 7




No podía casi abrir los ojos, mis parpados pesaban como si de plomo se tratasen, pero la sensación de descanso y tranquilidad, me ocupaba el cuerpo por entero, no tenia noción del tiempo que había estado durmiendo en aquella cama-urna, mi sueño había sido reparador, con las fuerzas ya renovadas, me incorporé y salí del lecho futurista, en verdad tenia la impresión de ser la noche que mejor había dormido en mi vida, ¿tendría que ver con el sitio? Quizás era en verdad una cama mágica, que reparaba a las personas; todo aquello me había hecho olvidar mis pensamientos de la noche anterior, el descubrimiento de ver en el cielo tres lunas, debía averiguar algo mas.

Salí de la habitación por el pasillo, preferí buscar el cuarto de baño, en lugar de salir al patio, era de estrema necesidad, los pasillos estaban desiertos como en la noche anterior, en aquella casa tan rara, no debía vivir mucha gente; recordé que la señora, había señalado una pequeña puerta de color azul, cuando andábamos por el pasillo; era el momento de descubrir que se escondía en su interior. Una vez frente a ella, pude comprobar las pequeñas dimensiones de aquella puerta, yo mediría, 1´80 mas o menos, con un centímetro mas alto, hubiese tenido que agacharme para no dar con el marco. Abrí muy despacio, no resultaría agradable explicar mi intrusión a nadie, utilizando otro idioma, una sala grande, con paredes de piedras desiguales, unidas con una masa que tal podría ser cemento, pintadas de color blanco, se habría ante mis ojos; en una esquina de la habitación había un armario de igual color, muy parecido a la cama donde había dormido, aunque esta vez asentado de forma vertical; al otro lado había un pequeño asiento de loza, con forma de silla para montar en caballo, situado justo en frente de un panel con botones en la pared; a pesar de lo antiguo de sus paredes y suelo, los pocos enseres que se encontraban eran muy modernos y futuristas; justo al otro lado de la sala de donde yo me encontraba, había un espejo, de un material parecido al plástico, al aproximarme pude ver mi reflejo con gran claridad.

Estaba verdaderamente sucio, mis ropas, arrugadas, puesto que había dormido con ellas puestas, y con mis calcetines mugrientos, de haber andado con ellos por la calle, me daban un aspecto horrible; mi rostro se veía mas descansado que el día anterior cuando vi mi reflejo en aquel escaparate, aunque ahora estaba un poco mas manchado, no entendía viéndome reflejado como aquella mujer tan amable, me había invitado a entrar en su casa; mis ojos eran de color azul claro, ya los había visto claros pero no podía determinar el color; con el pelo enmarañado y feo, tome la decisión de adecentarme un poco. Al lado del espejo se encontraba un lavabo, muy grande y de porcelana, pero no encontraba el grifo por ningún lado, palpando toda su superficie, debí de accionar algún sensor, y de repente empezó a salir agua clara, por un agujero en la parte izquierda, me habría resultado de gran ayuda tener algo de jabón, pero justo cuando lo estaba pensando, observe que en la parte derecha del lavabo había un cuenco con un liquido de color transparente y aunque había dado por echo que seria agua estancada, al tocarlo comprobé que era mas espeso y gelatinoso, con un olor agradable y lo utilice como jabón primero en mis manos, solo para comprobar.

Me lave todo el cuerpo “por provincias”, hasta que mi olor corporal ya resultaba mas agradable, me peine con los dedos, y aunque si lo necesitaba, no pude afeitarme, puesto que no encontré en aquel baño tan escueto, nada con que poder hacerlo; sacudí mi ropa para quitarle un poco el polvo y las arrugas, ya que no podía tampoco lavarla, no iba a ponérmela después mojada, así que desestime la idea; me encontraba mucho mejor, pero todavía tenia ganas de orinar, y no sabia con exactitud, si aquella silla de montar rara, seria en verdad el urinario, investigue el artilugio, y viendo un agujero en el fondo, me decidí a utilizarlo, luego pulse dos o tres de los botones de la pared y cual seria mi sorpresa, al ver que el agua se llevaba lo depositado y que una especie de bandeja se deslizaba por el asiento, dejándolo totalmente limpio; era un invento genial, ¡¡autolimpiable!!, el mecanismo no lo entendía muy bien, pero era muy efectivo.

Una vez terminado esto, con la sensación de calma y seguridad, decidí salir al patio en el que casi colapso la noche anterior.

Antes de cruzar la puerta que conducía a dicho patio, un hombre de aspecto infantil, pequeño y delgado, me encontró en el pasillo, cual fue mi sorpresa al descubrir que las palabras con las que se dirigía a mi no me eran del todo desconocidas; bueno seria mas cierto decir la “palabra”, puesto que de toda la parrafada que me soltó, solo entendí una.

_ Houname, iaj melosid hi sabuengo, le mei ne.

No pude contestar, puesto que tampoco supe que decir, pero sabia que su frase era cordial, “huoname”, había dicho con una sonrisa en el rostro, si yo sabia que eso significaba, “buenos días”, después de regalarme una mirada un poco mas especulativa, supongo que por mi falta de educación hacia el, pude solo repetir en voz pastosa,

_ Houname….

Y aunque lo hice con una sonrisa tenue, no debí causarle muy buena impresión puesto que se dio media vuelta y se fue.

Al abrir la puerta del patio, no pude evitar mirar al cielo, no se realmente que esperaba ver en el, pero un platillo volante o una masa de humo rojo, fue lo que se me pasaba por la cabeza, pero no había nada fuera de lo normal. El día parecía estar nublado, por su escasa falta de luz, pero al intensificar mi búsqueda, no pude entre todo el firmamento encontrar ni una sola nube, era como si el sol brillara menos que otros días, aunque ya no sabia si desvariaba o que.

¿Qué debía hacer ahora?, la sensación de tener que estar en otro lugar, o de que alguien me estaría esperando en algún sitio, era mas fuerte que el día anterior, ¿pero donde debía dirigirme?, no conocía la respuesta, ni sabia si antes de salir a la calle a vagabundear, debía como todo un caballero despedirme de la anciana que muy amablemente me había acogido en su casa.

Tenia que hacer memoria, me senté en los bancos que se encontraban en la primera sala, cerca de la puerta de la calle, y empecé a recopilar todos los datos de los que disponía hasta el momento. No era fácil, concentrarse con la sensación de una mente abotargada, pero una esperanza repentina inundaba mi cuerpo por primera vez en todo este tiempo de incertidumbre, la corazonada de que en mi vida algo iba a ir mejor y que mi presencia en este tan raro sitio era algo bueno y no al contrario, se me curvaron las comisuras de los labios sintiendo una mueca de felicidad.
¿A que se debía este optimismo? ¿Acaso mi subconsciente sabia algo que yo ignoraba?

En mis cavilaciones, una voz suave y profunda me corto el hilo de mis pensamientos, al elevar mi mirada, la vi parada enfrente mío, era la amable señora de la noche anterior,

_ Houname, ni keimane sanui ne ma leiamista iaj same?

Por el tono de su voz, sabia que me estaba preguntando algo, pero yo solo podía mirarla con cara de gratitud y responderla “houname”, puesto que era de lo único que estaba un poco seguro.
Su gesto cambio de repente, mostrándome un amplia sonrisa, al percatarse de mi contestación, quizás mi respuesta la había hecho confundir, puesto que la noche anterior, ya la di a entender mi falta total de entendederas, solo esperaba que no creyera que la estaba mintiendo.

Me tendió la mano con un pequeño sobre en ella, con un acto reflejo, levante la mía inconsciente y lo recogí, parecía ser el plano de una ciudad, era extraño, bueno ¿y que no lo era aquí?, la di las gracias con la mirada y empecé a mirar el papel mas detalladamente, intentando comprender algo en el. La señora se afanaba en comentarme con palabras ininteligibles pero muy lentas, todos lo puntos mas importantes de dicho mapa, mientras que con un fino y blanco dedito, me señalaba dichos puntos.
Vale, no me entere de nada, pero que la iba a decir, ¡¡gracias señora por nada!!, era descortés y además no me iba a entender, una risotada me invadió en ese momento, haciendo que mi acompañante subiese sus ojos hacia mi y sonriera también, en verdad era una mujer muy agradable y destilaba humanidad.

Como un click en mi cabeza, una idea apareció de repente, me metí la mano en el bolsillo y saque de él todos los objetos que el día anterior no había encontrado sentido y también acompañándolos con el pedazo de papel de aquel extraño logotipo, que había encontrado en la calle no muy lejos de aquí.

Con un pulso tembloroso se los aproxime a mi interlocutora.
¿Seria este el momento de salir de todas mis dudas?

jueves, 22 de abril de 2010

¿Podría tenerte?

No me limites tu compañía.

Porque…..

Podría sangrar al sonreír.

Podría llorar con el placer.

Podría inhalar en la muerte.

Podría pensar con la locura.

Podría andar en la quietud.

Podría volar en el agua.

Podría comprender en el silencio.

Lo haría todo solo por concederme un ápice de tu espacio.

Tu espacio junto al mío.

Unidos por la pasión, el anhelo de una dulce agonía.

La ocasionada por tus vibraciones en mí.

Dame eso, solo eso y te compensare.

Con mi cuerpo esclavo del tuyo por siempre.

Deléitate con mi vida de servidumbre hacia ti.

Amor.

miércoles, 21 de abril de 2010

PLIEGA MI EXISTENCIA

Cortinas de confusión y polvo se alzaban sobre nuestras cabezas, el hueco que se adhería a nuestros pies, era sin duda la premonición de nuestro temprano futuro, solo bastaba calcular el inicio de tan repentino solsticio.
Y aun así, mi cuerpo dolorido clamaba ese término, esa ráfaga de aire, que podría sin duda inhalar, cuando todo hubiera pasado, no echaría de menos nada de la última etapa de mi vida en la tierra, eso lo sabían mis huesos.

Dios, acaba conmigo antes del crepúsculo, hazlo rápido, directo, humano.

Acaba con el desaliento de mi ser, un cuerpo tullido no te será de gran valor, pero tómalo todo, no a pocos, todo de una vez.
Tan cobarde había sido de no poder acabar con mi vida, cuantos edecanes habían optado por esa gracia, no los había llorado, no, ellos así lo querrían.

Ahora era mi turno, salir de las brasas y la incertidumbre, ¿era acaso pedir mucho?

Ya había dado tanto de mi ardor y esfuerzo, que al partir, solo recogerían de mí una pavesa amarga y gris.
Esto era en lo que la guerra te convertía, en un trapo sucio e inerte, aunque ya daba igual.

Mi trinchera rebosaba de cuerpos supervivientes sobre despojos mortecinos, una bruma de tristeza y desamparo revoloteaba nuestras azoteas, pero no duraría mucho, el hombre llamado enemigo, ese al que debíamos odiar, ya daría por terminada nuestra función en cuestión de segundos, y el pájaro de calma recogería nuestras almas a la deriva, ese seria mi descanso.

¡¡¡Ven por mí!!!, ¡¡¡Ven ya!!!, ¡¡¡Muerte grata, ven!!!

No dejes nada, no seas compasiva ahora, puesto que ya todo me lo arrebataste, termina con el trabajo aplazado.

¡Ohh! muerte apiádate de mi cordura.

martes, 20 de abril de 2010

Capitulo 5 Y en la otra vida

Capitulo 5.

Enlazados



Pasamos sentados en el banco roto, todo lo que quedaba de descanso y le fui preguntando con cuidado cosas de su familia y de su pasado. Ella amablemente me respondía a todas mis curiosidades.

_ Mi familia es del norte, mi hermano nació en medio de dos estados cuando realizábamos un viaje, el dice que por ese motivo no podrá poner el verdadero sitio en sus documentos nunca, jajajajajaj, es un idiota, pero le quiero mucho y nos llevamos muy bien. Yo no se donde nací… _ dijo seria y agachando la mirada hasta sus manos_ digamos que soy adoptada y que mis padres no disponen de esa información, _ esbozo una sonrisa y dijo un poco mas alto_ ¡¡eso será un misterio sin resolver por siempre!! , no es bueno pero si interesante.

Mientras hablaba mi amada, yo no dejaba de mirarla perdido en sus ojos color verde, con la claridad del día se veían aun mas bonitos y auténticos, cualquier observador, y los había, de eso estaba seguro, diría que me tenia hipnotizado por un hechizo o algo similar, me perdía en sus gestos, en el movimiento rítmico de sus perfilados labios, incluso pude percatarme de algo que hasta ese momento no había captado mi atención, Sam no llevaba pendientes como el reto de las chicas, pero en uno de sus lóbulos se podía ver un pequeño y sensual lunar marronado, podría haberme acercado y probar con mi lengua el sabor de su oreja en ese punto, pero no, esos pensamientos estaban fuera de lugar, no forzaría mi suerte, ya era muy afortunado de poder compartir los minutos con ella. Me perdía en sus palabras mientras continuaba relatando su vida y me sorprendió que se tomara en primer momento el tema de su adopción con tristeza, una onda de su pelo cayo por su mejilla e inconscientemente mi mano se alzo, para con un delicado roce ponerla en su sitio otra vez, paro de hablar por un segundo y sus ojos se tornaron en una mirada que desde mi desesperación me habría parecido de fuego y ardor, pero como creer a mi vista, ¿no me estaría engañando con tantas conjeturas inciertas?, ¿podría tener ella por mi, el mismo sentimiento descontrolado que tenia mi cuerpo por ella?.

_ Mis padres trabajan por todo el estado,_ siguió diciendo_ son una especie de alto cargo en una empresa que su nombre es un trabalenguas, imposible de pronunciar, pero básicamente se dedican a procesar y reparar programas informáticos para otras empresas, nunca lo he entendido muy bien y me parece un trabajo de los mas aburrido, la verdad….
Viajamos mucho, este es mi octavo instituto, y ya perdí la cuenta de cuantos colegios de infancia fueron los que recorrí, nunca he podido hacer grandes amigos, porque cuando me acostumbraba a lo nuevo, volvía a desaparecer, ya me he acostumbrado a no echar raíces.

Sus palabras me pararon el corazón, ¿se iría pronto de mi lado?, si ella así lo decidía la seguiría hasta el confín de la tierra e incluso mas allá.

_ ¿Crees que no estarás mucho tiempo aquí?_ pregunte con los ojos llenos de tristeza y desesperación.

_ No lo se, es difícil saber cuando mis padres terminan el trabajo encomendado, puesto que todos los días se lo están cambiando, pero al menos mi madre me prometió que no serian menos de dos meses.

_ ¡¿Dos meses?!, pero, ¿es que has estado en otros sitios menos de dos meses? _ horrorizado, esa era la palabra, no podía ser tan bueno todo, siempre una bruma espesa se hecha sobre tu felicidad cuando estas cosechando ilusiones, mi tono de voz mostraba mi delirio, mi desesperanza, entonce ella me miro profundamente a los ojos, acercándose mas a mi y con palabras suaves, me dijo,

_ En ese caso, debemos aprovechar bien el tiempo, ¿no crees?, además, por tu forma de comportarte ayer, ya hemos perdido mucho tiempo y todavía has de contarme muchas cosas de tu vida, puesto que parece ser, que aquí la única que habla soy yo, así que, empieza.

Mi ángel, mi Sam, me recriminaba el comportamiento absurdo del día anterior, cuando por los rincones me escondía de ella, mis sospechas ya se habían confirmado, casi, ella de verdad que me codiciaba como yo, o por lo menos lo suficiente al parecer, mi interior estallaba en millones de pedazos, que me llenaban la extensión de mi cuerpo hasta los rincones mas alejados, ¡¡ohh!!, si, ya sabia que era la felicidad plena y en ese momento decidí que no importaba nada y que ella también sabría que mi alma la pertenecía, y que mis vergüenzas se había disipado como el sol al atardecer.

_ Jamás había necesitado la compañía de nadie tanto como anhelo la tuya_ dije mientras bajaba mi mirada.

_ Lo se, yo también te he estado esperando durante mucho tiempo…_ ella en cambio no dejaba de posar sus ojos en mi y después de levantar una de sus manos, la coloco entre las mías y me apretó suavemente_ la diferencia es que yo si sabia que te estaba buscando…

_ Mike, ahora ¿podrías empezar a contarme todo lo que has hecho mientras yo no estaba?, por favor.

Era una fuerza extraña entonces, la que nos unía a ella y a mi, lo podía sentir, como la gravedad mantiene las cosas pegadas al suelo, sus palabras me ratificaban lo que yo había sentido durante este tiempo, la atracción era mutua, y sus manos calidas entre las mías, me provocaban un cosquilleo como el de mil hormigas corriendo por mi piel, un éxtasis que me costaba ignorar para contarle mi insustancial existencia antes de su llegada.

_ Tu tacto es tan calido…_ carraspee, y decidí no seguir por ese camino _ ¿Qué es lo que quieres saber?, mi vida es muy aburrida.

_ Todo.

_ He nacido, crecido y vivido aquí desde siempre, no he visitado tanto mundo como tu,_ le dije con una sonrisa_ pero tampoco sabia donde querer dirigirme, la verdad, supongo que sabia en mi interior que algún día tu me ibas a encontrar_ los dos reímos y eso me relajo. _ no tengo hermanos y mis padres están separados desde hace unos años, mi madre trabaja como maître en un lujoso restaurante en el centro, a mi padre no lo veo a menudo, una o dos veces al año, para navidad y fechas así, el se ha desentendido de nosotros desde el principio, antes le culpaba por cosas que en mi vida iban mal, pero me he acostumbrado a dejarlo correr y no recriminarle nada, para mi es como un familiar mas, una tía lejana que solo ves en ciertas ocasiones. Mi madre es una persona muy fuerte y ha sabido lidiar con los pormenores de la vida desde siempre, aunque ahora estoy un poco enfadado con ella, fue su culpa el estrafalario atuendo de ayer,_ dije sonrojándome y soltando una carcajada después, a la que ella me acompaño.


Terminamos la hora de descanso alternado preguntas, gustos musicales, culinarios, de ocio y de futuros profesionales, aunque a mi me interesaba mucho todo lo referida a la música, ahora ya no tenia un futuro en mente que no la incluyera, así que modificaría mis opciones, para acoplar mi paso por la vida al suyo.

El timbre sonó a lo lejos en mi conciencia, pero yo no estaba listo para dejarla ir, mis manos seguían unidas a las suyas y no entraba en mis planes soltarla ni un momento, se levanto dejando escapar un suspiro entre los labios y me levanto tirando de mis manos,

_ Debemos volver a la realidad, ¿no te parece?

Pues no, no quería, no me parecía, no estaba listo, ni siquiera me interesaba que clase me tocaba después, ahora solo existía ella.

_De acuerdo _ dije a regañadientes, y su boca se torció mostrando una hilera de perfectos dientes de un blanco brillante._ Vamos.

domingo, 18 de abril de 2010

Sinopsis (Y en la otra vida)

Dos jovenes ven sus futuros unidos por una atracción inevitable, el amor hará de ellos mejores personas, sus vidas empezaran ha tener sentido.
Pero y si no todo es felicidad....
Y si uno de ellos faltara....
Un don o maldición los arrastrará, quizas la falta de uno de ellos no sea del todo el final de su amor.

miércoles, 14 de abril de 2010

Mi parte favorita (Twilight)

Crepusculo (desde el punto de vista de Edward Cullen)

Y la hora habia llegado, debia saber sobre mis sentimientos hacia ella.
La amaría eternamente,aun cuando pasaran sus años humanos la amaría.
Mi existencia ya no sería más una sombra.
Mis noches y días no estarían más llenos de tristeza y desesperanza.
La había esperado tanto tiempo.
—Y de ese modo el león se enamoró de la oveja... —Murmure, sin apartar mis ojos de ella.
Desvió su mirada ocultando sus inmensos ojos, mientras se estremecía levemente. — ¡Qué oveja tan estúpida!—.Dijo de
pronto. —¡Qué león tan morboso y masoquista!—.
Agregué tratando de mirar hacia el futuro, tratando de ver aquella delgada linea en la cual me habia propuesto caminar.
No matarla, no transformarla.Solo amarla día a día,tratando de vivir uno a la vez.